RESUMEN
EL NUEVO DIARIO, SANTO DOMINGO.- El mercadólogo y asesor financiero Jean Santos afirmó que el producto que más rentabilidad deja a los bancos son las tarjetas de crédito, por lo que recomendó a los usuarios ser responsables en su manejo para evitar caer en deudas insostenibles.
“Las tarjetas de crédito son el producto que más beneficio le deja a un banco. Aunque muchos no lo perciban, su uso inadecuado puede convertirse en una carga difícil de manejar”, expresó.
Santos advirtió que muchas personas adquieren varias tarjetas por estatus social, sin evaluar si podrán cumplir con los pagos.
“Hay que saber decir que no. Si usted ya tiene dos tarjetas, es suficiente. No es saludable manejar un nivel de deudas que le quite la paz y le impida descansar, porque sin descanso no se puede pensar con claridad ni generar ingresos para saldar esas obligaciones”, explicó.
El asesor financiero ofreció esas informaciones al ser entrevistado por Laurie Peña, en el programa “Novedades en El Nuevo Diario”, transmitido a través de la plataforma digital El Nuevo Diario TV.
(Ver programa).
Asimismo, señaló que uno de los errores más comunes es utilizar una tarjeta para pagar otra, a través de avances de efectivo o préstamos. “Esa práctica se convierte en un círculo vicioso del que nunca se sale. Por más comprometido que usted esté, es algo que no recomiendo a nadie”, insistió.
En ese sentido, diferenció entre las llamadas “deudas buenas” y “deudas malas”. “Usar una tarjeta sin tener definido de dónde saldrá el dinero para pagarla es una deuda mala. En cambio, una hipoteca puede considerarse una deuda buena, porque representa una inversión a largo plazo”, puntualizó.
No obstante, Santos subrayó que, bien utilizadas, las tarjetas de crédito son una poderosa herramienta financiera. “Yo conozco personas fuera del país que viven de los beneficios de las tarjetas: puntos, promociones, viajes. Si ellos pueden hacerlo, nosotros también podemos”, indicó.
El asesor financiero recomendó a quienes no tienen historial crediticio que se acerquen a su entidad bancaria para solicitar facilidades garantizadas, como una tarjeta o un préstamo. “Dándole un uso correcto a ese producto, la persona va creciendo dentro del sistema financiero y se prepara para, en un futuro, poder acceder a una hipoteca”, explicó.




