RESUMEN
EL NUEVO DIARIO, SANTO DOMINGO. – La presidenta electa de la Asociación Dominicana de Prensa Turística (Adompretur), Sarah Hernández, hizo un llamado este miércoles al Gobierno y al sector empresarial —incluido el turístico— a dejar atrás las contradicciones en torno al Proyecto de Ley de Residuos Sólidos.
Según afirmó, la falta de una pronta aprobación de esta normativa representa un riesgo no solo para el medio ambiente y la salud pública, sino también para la imagen del país como un destino turístico confiable.
“Esta es una ley necesaria, urgente y que no debería seguir estancada por diferencias que pueden resolverse con voluntad política y diálogo”, expresó la periodista y abogada, quien asumirá la presidencia de Adompretur el próximo 19 de agosto.
Hernández explicó que el proyecto busca establecer un marco legal sólido para la gestión integral de residuos, fundamentado en los principios de reducción, reutilización, reciclaje y valorización. Además, resaltó que el impacto económico de una adecuada gestión de residuos es significativo, especialmente en una nación cuya economía depende en gran medida del turismo.

“No se trata solo de recoger basura. Se trata de proteger nuestros recursos naturales, de ofrecer destinos limpios, seguros y sostenibles. Y eso requiere una normativa más clara y aplicable, con respaldo firme de todos los sectores”, afirmó Sarah Hernández, presidenta electa de la Asociación Dominicana de Prensa Turística (Adompretur).
Hernández advirtió que, si el Congreso Nacional y el Poder Ejecutivo no resuelven pronto los puntos de fricción en torno al proyecto de ley, podrían repetirse errores del pasado, donde propuestas clave han quedado estancadas por falta de acuerdos entre sectores con intereses opuestos.
Señaló que los ambientalistas coinciden en que la Ley de Gestión Integral de Residuos Sólidos no es solo un tema ambiental, sino también una herramienta estratégica para asegurar el futuro del turismo dominicano. Destacó que hoy en día los viajeros están cada vez más atentos al compromiso ambiental de los destinos que visitan.
“Si República Dominicana quiere seguir siendo competitiva, necesita mostrar que toma en serio la sostenibilidad. La ley de residuos sólidos sería una señal clara de que el país va en esa dirección”, sostuvo.
Aseguró que esta es una preocupación compartida por el sector turístico, el empresariado en general y las autoridades, por lo que se debe evitar un tranque que impida su aprobación.
Hernández también expresó que ha participado en seminarios donde se han presentado estudios que confirman que los ecosistemas marinos y terrestres del país están amenazados por el mal manejo de residuos, especialmente por plásticos que terminan en el mar y afectan los arrecifes y la fauna marina. “Sin ley, no hay control real”, sentenció.
Añadió que en esos espacios, representantes de hoteles, restaurantes y operadores turísticos han señalado que ya gastan millones en limpiar lo que otros contaminan. “Con una legislación bien estructurada, esos costos podrían reducirse y parte del problema se resolvería desde la fuente: menos residuos, mejor gestión, más oportunidades de negocio”.
“No se trata de una simple ley ambiental; se trata de blindar el turismo dominicano, de cuidar su imagen, de garantizar su viabilidad a largo plazo”, afirmó. Y concluyó con contundencia: “Esta ley es vital, y que no se apruebe por conflictos de intereses sería un error que el país no puede permitirse”.




