RESUMEN
EL NUEVO DIARIO, SANTO DOMINGO.- El abogado Carlos Balcácer, defensor de Quilvio Rodríguez, uno de los arrestados en el marco de la operación Lobo, denunció que su cliente era objeto de presiones para lograr el desembolso de pagos correspondientes a servicios de seguridad brindados por su empresa, los cuales habían sido contratados formalmente mediante licitación.
Durante declaraciones ofrecidas este martes en la sede de la Procuraduría General de la República, Balcácer afirmó que Rodríguez tenía que realizar pagos mensuales de más de 700 mil pesos para que se le liberaran fondos que se le adeudaban por servicios ya prestados. “Eso se aprovechaba para entonces doblegarlo a él, para que él pagara para poder cobrar. Eso es increíble”, expresó el jurista ante la prensa.
Según dijo, el esquema de presión habría operado en varias instituciones, incluyendo Edesur, Edenorte, Inaipi y otras cuatro o cinco entidades, cuyos nombres serán detallados en instancias que aseguró serán depositadas por la defensa.
Balcácer subrayó que su cliente ha aportado más de mil documentos que supuestamente evidencian las transacciones realizadas bajo presión. “Eso está documentado… A quién él hizo los cheques, a quién él hizo los pagos personalmente… Y lo va a indicar ahí, en el tribunal”, precisó.
El abogado enfatizó que Rodríguez no está señalado por ninguna institución, sino que más bien “él señala a los que le estaban cobrando”. Reiteró que los pagos se realizaban para agilizar la entrega de cheques por servicios valorados en 5, 6 o 7 millones de pesos y que incluso su defendido tuvo que recurrir a préstamos en el Banco de Reservas para poder responder a estas exigencias.
En sus palabras, Balcácer calificó el presunto entramado como obra de “una gavilla de delincuentes” y aseguró que su cliente está colaborando con la investigación que encabeza la Procuraduría Especializada de Persecución de la Corrupción Administrativa (PEPCA), con el conocimiento del magistrado Wilson Camacho.




