EL NUEVO DIARIO, SANTO DOMINGO.- Carolina Díaz Boissard, abogada y notaría pública, destacó que una de las complicaciones más comunes en los procesos de sucesión de bienes es cuando algunos herederos afirman que existe un testamento en el que se excluye a personas que, por derecho, deberían formar parte de la sucesión.
«Generalmente sucede que parte de los herederos aseguran que hubo un testamento en el que se excluyen a ciertas personas que deberían heredar por ley, lo que lleva a un litigio en el que se intenta anular dicho testamento», explicó.
Díaz Boissard señaló que este tipo de litigios suelen basarse en la invalidez del testamento, argumentando que la persona que lo firmó no estaba en plena capacidad física o mental.
«En muchos casos, se busca anular el testamento porque no fue firmado por la persona, o porque esta no estaba en condiciones de hacerlo debido a una enfermedad catastrófica, lo que afectaba su capacidad para firmar. A veces, se presenta el caso en el que la persona no podía firmar y se utilizó su firma de manera inapropiada, cuando debieron haber colocado su huella dactilar como evidencia de su incapacidad física», señaló.
Carolina Díaz Boissard habló en esos términos al ser entrevistado por la tanatóloga Krismeli Brito Padilla, en el programa “Con la Dra. Controversia”, transmitido por la plataforma digital El Nuevo Diario TV.
(Ver programa).
La abogada explicó que existen situaciones en las que una persona incapacitada mentalmente es obligada a firmar un testamento, lo cual es una violación de sus derechos y de las leyes de sucesión.
«Este tipo de acciones buscan burlar el verdadero orden sucesorio, afectando el derecho de los hijos, nietos y demás personas que, legalmente, deberían participar en la repartición de los bienes», añadió.




