RESUMEN
Los seres humanos somos nosotros mismos y el medio en que nos desarrollamos y nos desenvolvemos. En medio de ese desarrollo y desenvolvimiento nos vemos envuelto, permanentemente, a las más disimiles situaciones, tantos favorables como desfavorables. Algunas veces castigos y otras veces merecemos premios.
Los premios s que recibimos son el resultado de nuestras buenas acciones y buenas obras en favor de los demás, en favor de los intereses colectivos.
Traigo esto a colación apropósito de las próximas elecciones presidenciales de 2024 y de las legítimas aspiraciones del presidente Luis Abinader de ser favorecido con 4 años más.
Soy del parecer de que el actual presidente reúne todas las condiciones necesarias para ser premiado y favorecido por el voto popular. Merece una segunda oportunidad para que pueda completar la correcta y positiva obra de gobierno que ha ejecutado hasta el momento.
Hemos dicho que una reelección presidencial no se gana ni por la suerte ni por accidente, sino por la suma de varios factores coyunturales favorables, tanto objetivos como subjetivos. Y algunos de esos factores coyunturales tienen, a su vez, importantes y decisivos efectos multiplicadores en el desenlace final.
Claro está, en una coyuntura hay que tomar en cuenta la situación de los sectores y actores sociales, la correlación de las fuerzas sociales y políticas de los actores actuantes, la situación económica, social y política de la sociedad en ese momento coyuntural determinado, así como el flujo y reflujo de las fuerzas políticas.
Sin embargo, la situación económica prevaleciente, a la hora de ir a las urnas, es a mi juicio uno de los principales fatores que hay que tomar en cuenta, pues la misma puede ser decisiva, y precisamente la actual situación económica favorece las intenciones electorales del mandatario, ya que gozamos de una economía que ha podido ser activada, no obstante, los efectos post pandemia, de la guerra en Ucrania de los precios de la canasta familiar.
Se observa una relativa mejora en las condiciones del mercado laboral, los colmados, supermercados, almacenes, surtidoras, las tiendas, las ferreterías, las farmacias, etc., los cuales lucen casi totalmente abarrotados, así como las rutas de transportes (guaguas, carros, taxis), tanto urbanas como del interior del país están en plena acción.
Hemos dicho que el actual gobierno ha logrado reactivar la economía, pero pecaríamos de injusto ni no reconocemos el enorme, decisivo, importante y significativo aporte realizado por el Ministerio de Obras Públicas y Comunicaciones y su incumbente, el ingeniero Deligne Ascención, en la reactivación de nuestra economía.
En efecto, el ministro Deligne Ascención ha informado que actualmente el Estado invierte más de 60 mil millones de pesos en la construcción de nuevas obras, como forma de superar el marasmo en que la pandemia del COVID- 19 ha sometido al país.
“El Gobierno del presidente Luis Abinader ha decidido retomar las obras que estaban paralizadas, y hoy el Ministerio de Obras Públicas ejecuta más de 330 proyectos que sobrepasan los 60 mil millones de pesos”, informó, siendo, por tanto, el sector de la construcción, uno de los sectores que más han aportado a la economía dominicana en los últimos meses.
En favor de la reelección podemos decir, además, que hasta el momento en el país no tenemos noticias sobre quiebra de empresas y de entidades comerciales, lo que constituye un factor muy favorable para la reelección presidencial.
No se ha producido la escasez de ningún producto de la llamada canasta familiar, ninguna crisis de orden social, económica y política. El país está marchando por sendero de tranquilidad social.
Otro de los aspectos decisivos para el triunfo de la reelección, lo es la transparencia predominante en la actual gestión, en la que el presidente Luis Abinader ha dado muestra fiel y clara de transparencia, honestidad y pulcritud desde la presidencia de la República, lo que constituye un mensaje para todo el engranaje gubernamental, de que no permitirá acciones de corrupción contra el erario, de que en modo alguno permitirá acciones fraudulenta contra los intereses de la nación, de que no permitirá ningún tipo de anomalía que perjudique a nuestra nación.
Seríamos injustos si no reconocemos la forma rápida en que el presidente Luis Abinader Corona ha venido resolviendo todos y cada uno de los problemas que se le han ido presentando a lo largo de su ejemplar gestión, iniciada 16 de agosto del año 2020, hacen más que necesario y merecida su reelección al alto cargo.
Podemos concluir que el buen manejo de la economía del presidente Abinader, a pesar de encontrar un país paralizado por una pandemia, el mantenimiento de un turismo sostenido por el que anualmente el Gobierno recibe millones de turistas que dejan grandes dividendos a nuestra economía, el flujo de remesas, entre otros factores, garantizarían un triunfo de Luis Abinader en los venideros comicios, si finalmente éste decide aspirar.
A mi entender, todas las condiciones sociales, políticas y económicas están dadas para el triunfo del proyecto reeleccionista.
Las encuestas no nos dejan mentir, todas las que se han hecho han favorecido la reelección presidencial, todas colocan al actual mandatario en un sólido primer lugar, las mismas no son más que el fiel reflejo del verdadero sentir de los sectores populares que entienden que Luis Abinader merece ser reelecto en 2024.
