RESUMEN
Luis Abinader sigue demostrando que es un presidente que se preocupa por el deporte y los hechos han hablado por él.
Lo último que ha anunciado es un centro de alto rendimiento, con politécnico y todo para el voleibol, obviamente por los logros alcanzados por las Reinas del Caribe.
Ya lo ha dicho el director técnico de la selección de voleibol, Marcos Kwiek, si las Reinas del Caribe tienen un centro de alto rendimiento, ese equipo nacional puede ser top 5 del mundo.
Las Reinas del Caribe es la selección que más logros le ha dado al país en los últimos años y merecen ese premio por parte del Presidente.
Otro palo más de Abinader, un presidente que se ha enfocado en el deporte dominicano.
El pedido de Suero Correa
El presidente de la Federación Dominicana de Atletismo, Gerardo Suero Correa, ha pedido al ministro de Deportes Francisco Camacho que estudie bien una solicitud que le hizo mediante una carta, ya que Miderec solo le entregó 200 mil pesos a esa institución para los entrenadores de los atletas que consiguieron medallas en los pasados Juegos Centroamericanos y del Caribe.
En la carta Correa le explicó a Camacho que hay seis entrenadores de los atletas medallistas, cinco de ellos consiguieron oro y una plata, por lo que ese dinero entregado a la FDAA no corresponde a lo que extendió el ministerio en nota de prensa, en la que dice que cada entrenador por medalla de oro se la pagaría 100 mil, 75 mil plata y 50 de bronce, por lo que la federación entiende que quizás hubo un error en los cálculos.
Ojalá que ese problema se pueda resolver en buena lid, y que todo termine en paz.
García Sued pide disculpas a Bonifacio
Como era de esperarse, el presidente de las Águilas, Víctor García Sued, envió un comunicado pidiendo disculpas al jugador Emilio Bonifacio, de quien dijo usó un bate ilegal la temporada pasada.
Era lo mejor por el torneo. Al parecer el buena gente de Vitelio Mejía hizo las llamadas correspondientes y todo terminó en buenos términos. Fue un tema que se dimensionó, que no debió llegar ahí, que con una llamada terminaría, pero Bonifacio lo intimó y el presidente de las Águilas no tuvo más remedio que pedir disculpas. Errar es de humanos.
