RESUMEN
EL NUEVO DIARIO, SANTO DOMINGO. – Era tan flaco que tenía miedo de meterse en una pista de atletismo, pero a los seis meses de hacerlo se convirtió en el campeón nacional de los 100 metros.
Así de singular se inició la carrera deportiva de Gerardo Mercedes Suero Correa, el atleta más destacado del país el año pasado.
Suero Correa, un estudiante de Finanzas que vino al mundo hace 23 años, ha registrado una de las carreras más meteóricas en los anales del atletismo nacional. Cuatro años atrás -1977_ un temeroso y delgado muchacho (6-11 y 130 libras) entró temeroso a la pista del Estadio Olímpico.
Al concluir la primera prueba había impresionado de tal manera que muchos creyeron que se trataba de un corredor experto. El desconocido obtuvo un tercer lugar en una competencia donde participaron varios corredores experimentados.
A los seis meses, de su inicio, olímpico, hacia Jalapa, México, sede del Campeonato Centroamericano y del Caribe de Atletismo.
La experiencia adquirida en esa justa donde se dieron cita los más destacados velocistas del área sirvió de mucho al muchacho del club Mauricio Báez.
El tiempo fue un fiel testigo del meteórico avance de Suero Correa. El 28 de noviembre de 1980 no fue una fecha más de nuestro calendario. Ese día, el muchacho de Villa Juana puso un sello indeleble en la historia del deporte nacional.
Quebró la marca del inmortal Alberto -El Gringo- Torres en los 100 metros planos y que había permanecido intocable desde 1968. Gerardo recorrió la distancia en 10:15.
Torres tenía 10:30 El año pasado, Suero Correa y Marisela Peralta fueron los únicos atletas que representaron al país en las Olimpíadas de Moscú.
En ese magno evento se convirtió en el primer atleta criollo que ha llegado hasta las semifinales.
Un hecho significativo es que Gerardo sigue siendo el mismo muchacho humilde, cortés y amable de hace cuatro años cuando era estúdiate del tercer año del bachillerato en el liceo Juan Pablo Duarte.
“El hecho haber roto la marca la marca nacional es un reto para mí mismo para continuar avanzando. También me compromete con mis entrenadores Gringo Torres y Papo Germes, quienes han sabido guiarme para el logro de ese objetivo».
La Asociación de Cronistas Deportivos de Santo Domingo lo galardonó como al atleta más destacado de 1980.
Gerardo es el quinto hijo de Ramón Suero y Epifania Correa. «Mi madre ha sido una persona clave en mi avance deportivo. El desvelo y la preocupación ha puesto en mi preparación es algo que no se puede describir con palabras”.
¿Cómo resuelve la dualidad atleta–estudiante? «Quizás no sea un estudiante estrella, pero me considero un buen estudiante. Recuerdo que cuando un amigo me dio la noticia de que me habían elegido como el atleta del año estaba estudiando en la galería de mi casa».
Gerardo medita cada palabra como aquel que no quiere hablar más de lo necesario.
Se niega a autodescribirse como persona. Prefiere que sean otros quienes lo definan.
Es una persona preparada para aceptar las realidades de la vida. «Lo importante es competir. Uno no se puede aferrar a querer conseguir medallas, aunque siempre debe dar lo mejor de sí. Aferrarse a las cosas de mane rotunda puede ocasionar puede causar frustraciones cundo no se obtienen los resultados deseados”.
Las próximas meta de Geraldo es el VIII Campeonato Centroamericano y del Caribe de Atletismo que se efectuará en el país del 10 al 12 de julio del próximo año.
Por Heriberto Morrison
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