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1 de enero 2026
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OpiniónElias Samuel Rosario MataElias Samuel Rosario Mata

8 errores fatales en la campaña de Ramfis

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Ha llegado el momento para reflexionar y analizar los errores cometidos en la campaña presidencial de Ramfis Trujillo para aprender sus lecciones y no repetirlos. Dice un proverbio chino, que el hombre inteligente, aprende de sus propios errores.

Ramfis es un líder nato, con la ventaja de un apellido que evoca respeto a la ley, seguridad ciudadana, orden y nacionalismo, que son reclamos insistentes del pueblo. Entre los errores que se cometieron en su campaña, podemos citar los siguientes:

  1. Debió dedicarse a tiempo completo a conformar su propio partido para inscribirlo en la JCE, hay gente que dicen, que nunca lo intento, él sabrá si lo hizo, o no. En caso que lo hiciera y fuera rechazado debió insistir, o hacerlo más adelante a través de alguien de su entera confianza. El escenario político dominicano es una guerra sin cuartel, cuyas armas son invisibles, imperando el engaño y la traición. ¡No se puede confiar! Léase: https://elnuevodiario.com.do/lobos-rapaces-vestidos-de-ovejas-en-la-politica-dominicana/
  2. En vez de luchar por la aprobación de su partido, hizo alianza con Ismael Reyes y su entelequia de PDI, cayendo en una trampa. ¿Quién no conoce la trayectoria del Doctor? No aprendió de ese error y volvió a repetirlo con Juan Cohen quien, también vio en Ramfis la oportunidad para aumentar el caudal de un partido moribundo.

Nosotros recibimos la información de que a Ramfis no se le aprobaría la candidatura, pues el único propósito de Danilo Medina y Juan Cohen, era usarlo para posicionar al partido. El apoyo mayoritario del PNVC a los candidatos del PLD, habla solo ¿Cuántos candidatos ramfistas, que invirtieron sus recursos se quedaron con el moño hecho?

Aceptar la alianza fue un error fatal, pues prefirió continuar como candidato del partido, contra el cual había enfilado sus cañones. En vez de renunciar y mantenerse como líder opositor y continuar como el primer candidato presidencial independiente. Marcando la historia. Con esa actitud los antipeledeistas nos sentimos traicionados, aunque algunos seguimos por considerar, que es la única esperanza de cambio, otros se fueron. En un artículo de nuestra autoría, le recomendamos que muchas veces hay que perder una batalla para ganar la guerra y que, al aceptar dicho pacto, ponía en juego su futuro político.

  1. Falta de organización. Ningún proyecto logra el objetivo, si no hay un trabajo en equipo con una comunicación fluida entre los distintos niveles de liderazgo. Siempre nos quejábamos de esa deficiencia, pero hicieron caso omiso. ¿Resultado? No se crearon los cuadros, ni los vínculos afectivos que comprometen al adherente a ser fiel a su líder. La falta de contacto con la alta dirigencia es un error fatal, aleja en vez de atraer, pues no hay estímulos para seguir trabajando por un ideal, sin tener la certeza de ser recompensado. No interactuar con el electorado. Ni esforzarse por conocer sus necesidades y expectativas es construir el camino hacia el fracaso.

Un buen ejemplo ocurrió aquí en Panamá, donde conformamos una directiva. Pero a pesar de que nos reunimos dos, o tres veces al mes, ningún líder de la cúpula ha tenido tiempo para juramentarnos, ni siquiera vía video llamada. Nunca hemos escuchados la voz de Ramfis en nuestras actividades. ¿Apatía?

  1. Aislamiento de dirigentes valiosos. Uno de los errores más costoso de la campaña de Ramfis, fue el caso del General Percival Peña, quien, por el exceso de trabajo en la campaña, tuvo serios quebrantos de salud y en vez de recibir el apoyo que merecía, lo excluyeron. Olvidándose de que es uno de los abogados más capacitados que hay en nuestro país y solo cuando cayeron en el hoyo, lo buscaron para que tratara de salvarlos. ¡cuánta ingratitud! Si hubiera sido parte del equipo de estrategas, no hubiésemos llegado al limbo donde nos encontramos.
  2. La falta de solución de los conflictos interno. En todo colectivo se presentan fricciones, que generan situaciones turbulentas que, de no resolverse a tiempo, crean desencantos y abandono de la organización. Sugerimos la creación de una comisión para solucionar conflictos y se hizo caso omiso.
  3. Amenazas y agresividad de los discursos de Ramfis.

Otro error fue no medir la capacidad del Monstruo que nos gobierna, el presidente Medina y sus secuaces, controlan todos los poderes del Estado. Las repetidas amenazas de meter presos a todos los funcionarios corruptos, enfatizando que los veríamos limpiando las calles, sonaron las alarmas para que se le cerrara el paso. Es un error fatal, dejarle saber nuestro planes al enemigo, si queremos vencerlo.

  1. Esperar hasta el ultimo momento para inscribir su candidatura. En otro artículo, que escribimos titulado ¿Por qué Ramfis no inscribe su candidatura en la JCE? Expusimos el desencanto y la incertidumbre, que se estaba apoderando de los ramfistas. A los pocos días la inscribió, pero ya el daño estaba hecho, los enemigos aprovecharon la dilación para sembrar en las mentes de muchas gentes, que Ramfis no la inscribía, porque sabía que no sería aceptada.

No aprendió la lección de Leonel Fernández quien, para no dar tiempo, a que se instalara en la mente colectiva, que la ley electoral le impedía aspirar por otro partido, se armó con el articulo constitucional que establece, el derecho a elegir y ser elegido y se lanzó con sus tropas a inscribirse, amenazando con inicial una guerra si era rechazada. Por el contrario, nuestro candidato se presentó antes la JCE, desarmado acompañado de un minúsculo grupito, como quien va a implorar un favor. -El poder se arrebata, no se mendiga-

  1.  La doble nacionalidad. Durante todo el trayecto, Ramfis se mantuvo evadiendo responder la pregunta, sobre la renuncia a la nacionalidad de los EEUU. La duda creo una atmosfera de confusión que utilizaron sus adversarios, para frenar su crecimiento.

La persistencia de que no cumplía con los requisitos del artículo 20 de la Constitución, mantuvo a muchas gentes esperando la aprobación de la JCE, para integrarse a su campaña. La alta dirigencia no entendió, que la repetición genera creencias muy profundas, pues la mente se va adaptando de tanto escucharla y termina incorporándola.

Este fue un error garrafal, que le permitió a los jueces, decidir sin preocuparse por las violaciones a sus Derechos Humanos, ni por la reacción de un pueblo, que había sido condicionado para aceptar el rechazo.

Por el contrario, si desde el principio se hubiera analizado dicho artículo y enarbolado, que en sí mismo se contradice y no es aplicable en su caso por haber nacido en calidad de refugiado político, hubiera contrarrestado el efecto, dejando claro, que no tenía impedimento.

¡Qué va! Se creían los sabelotodo y aquí estamos en medio de la incertidumbre, donde hacen falta los que se fueron y los que no llegaron porque se cansaron de esperar.

Lic. Elías Samuel Rosario Mata

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