RESUMEN
Las segundas vueltas electorales o balotaje, es un sistema que decide los 2 candidatos más votados según lo establecido de la ley electoral de cada país, la finalidad de este mecanismo es legitimar al candidato con mayor representatividad o complicar el triunfo de partidos o candidatos.
Aunque no estoy de acuerdo con que la mayoría siempre tiene la razón, estamos hablando de elecciones electorales, con la mayoría simple es suficiente para determinar este tipo de eventos. Las segundas vueltas solo traen: ansiedad, gastos y perdida de tiempo, entre otras cosas.
Por ejemplo, a mí me encantó las elecciones del 5 de mayo de 2024 en Panamá, su candidato fue elegido con el 34,23% de los votos, ¡YA! Ese fue el elegido, no hay más nada que hablar.
Para que ustedes sepan lo antiguo de este método, esto tiene origen en Francia en 1832 que fue creado.
Estos países de América Latina siguen usando este sistema que provoca la segunda vuelta o balotaje como se conocía antes.
- Argentina
- Bolivia
- Chile
- Colombia
- Costa Rica
- Cuba
- Ecuador
- Perú
- República Dominicana
- Uruguay
Hay otros países en el mundo que lo utilizan, pero, me limito solo a LATAM.
Existen 3 tipos de balotajes:
- Sin barrera.
- acceso simple.
- compuesto de acceso.
Actualmente el de acceso simple es más recomendable para las democracias desde mi punto de vista, El Salvador se ha actualizado y aplaudo esa iniciativa, el congreso eliminó en este año 2025 la segunda vuelta electoral como otros países más.
Incluso, este sistema ayuda a una reproducción innecesaria de partidos políticos conocidos como bisagra. Eliminando ese sistema, también eliminaremos ese negocio que tienen esos partidos pequeños que, en su defecto, si aportan a ganar elecciones.
Pero, ¿Si se ganan unas elecciones con la mayoría de votos? ¿Para que necesitaría estos partidos? Para nada.
Y ahí es que empieza a ejecutarse la verdadera política y depuración de partidos políticos, para saber quiénes realmente harán crecer sus partidos políticos porque realmente les gusta la política y no por negocio.
En República Dominicana se usa este sistema, al igual que su Derecho (leyes), otro sistema nuestro que está atrapado en lo arcaico de Francia.
He hablado con pruebas en este análisis para que los países latinoamericanos hagan conciencia de lo que realmente importa y exaltando que estamos en el Siglo XXI, aunque muchas personas quieran seguir viviendo en la edad media para seguir beneficiándose de la ignorancia de los que no conceptualizan.
Por: José Ramón Rosario (psicólogo clínico, político, estudiante de Ciencias Políticas y Derecho, estudiante de un máster en Comunicación Política y Marketing Digital y una Maestría en Diplomacia, Relaciones Internacionales, Seguridad y Defensa)
