EL NUEVO DIRIO, SEUL. – Unos treinta sacerdotes católicos realizan una huelga de hambre en la ciudad surcoreana de Kwangju, en el primer aniversario de la sublevación contra el régimen militar y para pedir la liberación de los presos políticos y la democratización del país.
La huelga de hambre comenzó el martes en la sede de la arquidiócesis de Kwangju, una de las tres en que está dividido el país, y ayer fue confirmada por fuentes oficiales.
Al mismo tiempo, unos mil estudiantes se manifestaron en la universidad de Seúl para recordar la sublevación de Kwangiu, en la que murieron 189 personas y 800 resultaron heridas, según fuentes oficiales, aunque según la oposición el número de muertos se elevó a varios centenares
Los treinta sacerdotes han colocado en las ventanas de la archidiócesis una pancarta en la que piden la liberación del padre Kim Seung Yong, que cumple una condena de seis años por su participación en los hechos de Kwangju.
También piden la liberación de todos los presos políticos, la democratización del país y compensaciones económicas a los familiares de las víctimas de la sublevación.
La huelga de hambre indefinida comenzó después de que los 30 sacerdotes concelebraron una misa ante dos mil personas.
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