Ysabel Florentino

Por Ramón Saba

Nació el 27 de febrero de 1981 en San Cristóbal, República Dominicana. Su nombre completo es Ysabel Florentino Romero.

 

Poeta, cuentista y promotora cultural. Licenciada en Educación, mención Lingüística y Literatura por la Universidad del Caribe (UNICARIBE). Posee una maestría en Gestión Cultural de la Universidad Miguel de Cervantes, Madrid, España. Participó en el Seminario de Protección de Patrimonios Culturales, para Países Latinoamericanos, organizado por la Academia Central de Administración Cultural y Turística, Beijing, República Popular China; hizo el Curso-Taller de Guianza y Espeleología en las Cuevas del Pomier y el Curso-Taller de tratamiento de Flora y Fauna en las Cuevas del Pomier con la Fundación Cuevas del Pomier y el Viceministerio de Áreas Protegidas del Ministerio de Medio Ambiente, además del Curso-Taller para la formación de promotores, escritores e investigadores de la cultura literaria; Consejo Presidencial de Cultura y completó los diplomados en Marketing Político y Neurociencia, Escuela de Marketing Político Consulting,  en Investigación y Diseño Proyectos de Centro (INEBEC), en Narrativa Contemporánea, en Promoción y Animación a la Lectura y la Escritura, Maestría de Ceremonia (por la Escuela de Locución Miguel Feliciano) y en Gestión y control de la conducta en el aula, Grupo Santillana.

Ysabel Florentino se ha desempeñado profesionalmente como Analista y Gestión Cultural, Ministerio de Educación; coordinadora de en la VI y VIII Semana Internacional de Poesía; Gestión Cultural en el Ministerio de Cultura; coordinadora del Pabellón de Autores Dominicanos en varias Ferias Internacionales del Libro en Santo Domingo y el interior y gestora cultural en el Fundación Juan Bosch, entre otros más.

 

Su bibliografía activa está compuesta de los siguientes títulos: Creador de Momentos (poesía), Poemas para recordar a la abuela (poesía), Rituales cotidianos (cuentos) y Ángeles Grises (poesía). En cuanto a su bibliografía pasiva, figura en importantes antologías, revistas y periódicos, tales como Primera edad de la palabra, Contraolvido, Nosotros también contamos, Made in mi barrio, Antología internacional de mujeres poetas Grito de Mujer, Flor de Cactus, Antología de la poesía del Sur dominicano, Antología del Microcuento del Caribe Hispano y Eros y poiesis, entre muchas más; además de haber tenido a su cargo la edición de la Antología poética VI Semana Internacional de Poesía.

 

Ysabel Florentino ha impartido cientos de talleres de motivación lectora en centros educativos y comunidades todo el país y varias de sus obras han sido presentadas en otras localidades importantes como Nueva York, Madrid, Valencia, Soria y Beijing. También ha creado muchos espacios culturales como Talleres Literarios Mi Barrio en Letras, Niños Poetas de San Cristóbal y Grupo Editorial Montaño.

 

En su camino literario ha recibido muchos reconocimientos y premios, entre los que podemos mencionar algunos como haber ganado Renglón Poesía el Premios Arte y Cultura Fradique Lizardo 2006, renglón poesía, y también en narrativa el siguiente año 2007; segundo lugar en el concurso “Camino Real”, 2007, con el cuento “En el barrio no hay mariposas”; segundo lugar en el concurso de Radio Santa María 2008, con el cuento “Monologo del libro”; segundo lugar en el Certamen Nacional de Cuento para Talleristas 2009, con el cuento “Quien cuenta o borra mi maldita historia”; Premio Gestora Cultural 2011 de Arte y Cultura Fradique Lizardo; Fundación Literaria Aníbal Montaño (entidad que dirige) ganó el premio Institución 2012 y en el 2013 recibió el  importantísimo Premio Brugal Cree en su gente.

 

Ysabel Florentino forma parte de los grupos “Proyección Artística 2000”, “Círculo Literario Yelidá”, “Taller Literario Aníbal Montaño” y es instructora y fundadora de los talleres literarios “Mi Barrio en Letras”.

 

La escritora española Asunción Caballero estima que Ysabel Florentino es una escritora polifacética que crea su obra tanto en narrativa como en poesía; es hábil con la mecánica del poema, con ese saber llevar al lector hasta la confusión entre los versos más tenebrosos y curvilíneos en los que parece hablar con un fantasma; pasea al lector entre versos cargados de una exquisita poesía fuera de tópicos con una gran carga de lo cercano y cotidiano, nos guía a través de la metonimia por unos versos donde subyace un diálogo consigo misma y donde prevalece el pensamiento retórico.

 

El escritor dominicano Joel Rivera nos recuerda que, aunque el cuento ha sido trabajado mayormente por hombres, las mujeres dominicanas también han cultivado el género. En 1901 Virginia Elena Ortea incluye varios relatos en su libro Risas y Lágrimas; más tarde aparecen los escritos de Delia Weber, Hilma Contreras, Aída Cartagena Portalatín, Jeannette Miller, Ángela Hernández y Carmen Imbert Brugal, entre otras. A la escasa lista de mujeres cuentistas se suma Ysabel Florentino con Rituales Cotidianos: una serie de textos cortos en los cuales la joven autora demuestra un amplio dominio de las técnicas del difícil mundo de la narrativa breve.

 

Finalmente, el escritor y artista plástico Marcial Báez nos señala que Ysabel Florentino, caminando su destino va construyendo su mundo literario; el uso de brillantes y atinadas metáforas en su construcción es el ejemplo más idóneo para observar la destreza con que maneja el tema, vaticinando su pronta entrada en el exclusivo grupo de la literatura femenina dominicana, para convertirse en una de nuestras principales exponentes.

 

Concluyo esta entrega de TRAYECTORIAS LITERARIAS DOMINICANAS con un poema en prosa de Ysabel Florentino:

 

Ángel uno

 

He venido buscando ángeles rojos que se despeinen los recuerdos en el pecho. He venido por ángeles con manchas que escondan su inocencia entre sonrisas. No ángeles blancos que no puedan pecar ni negros porque llorar sería la forma de sentirse Dios y sus pensamientos sólo alcanzarían el miedo. Quiero ángeles rojos que puedan subir y bajar en noches como éstas. ¿Qué tarde puede llovérsele en la piel a un ángel blanco? Todo mañana le provocaría miedo extraviado en los ojos. ¿Cómo puede desviar sus caminos y borrar sus manchas? ¿Qué culpa se puede cruzar los lunes ante su sueño? Tengo derecho a un ángel rojo, huyendo de ti y de mí. No me digas que sólo tienes ángeles blancos o negros. Entonces únelos, señor, y dámelo gris, como yo.

 

Por Ramón Saba

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