Y es que como quiera es malo

Por Aneudy Ramírez Núñez Viernes 5 de Mayo, 2017

Para los dominicanos cualquier cosa que afecte el interés personal y algunas veces el “colectivo” de algunos grupitos, aún por encima de la verdad, la realidad y la supremacía, no se puede respaldar y mucho menos concertar.

Y es que para muchos todo el mundo es culpable de actos ilícitos por la falta de credibilidad de existe en nuestro país en todos los estamentos de la sociedad (desde los niveles más altos de la sociedad y la política hasta la junta de vecino del barrio o la chercha de dominó). La gente no cree ni en su propia sombra.

Tras el escándalo de Odrebrecht en Brasil, que salpicó varios países de Latinoamérica incluyendo a la República Dominicana, muchos han querido que la sangre corra por las aceras, que se cortaran unas cuantas cabezas para que el llamado “pueblo” se diera cuenta del tipo de gobierno que tenemos los dominicanos. La corrupción imperante que existe, la impunidad y la falta de consecuencia.

En Brasil, país de origen del escándalo mundial, no ha cesado de hacerse las respectivas investigaciones del caso de corrupción más grande en toda su historia, para determinar con exactitud el cuantioso fraude al estado en términos monetarios. La justicia brasileña tiene una carpeta de datos, incluyendo las partidas de extracción de fondos para destinarlo en otros países en temas políticos como parte del lavado de activos o Lava Jato en términos brasileños.

En el caso de odebrech el publicista Joao Santana y su esposa Mónica Moura están siendo acusados por ser artífices de montar campañas electorales financiadas con dinero de la empresa de Odebrecht tanto en Brasil como en muchos otros países.

En las investigaciones que hace la fiscalía de Brasil, Joao y Mónica han dicho por separados y bajo juramento en cuales países Odebrecht habría financiado algunas de esas campañas electorales.

Pero como siempre a los dominicanos nos encanta aparecer bailando en todas las fiestas. Esperábamos con ansias que la República Dominicana, “cuna de las operaciones de Odebrecht” estuviera sumergida hasta los más profundo, no sólo en los sobornos (eso lo sabremos el 19 de este mes y es claro que hubo sobornos para la construcción de obras) sino en que Odebrecht haya financiado la campaña electoral del presidente Danilo Medina para tener una excusa contundente para imputar de manera deliberante al gobierno dominicano.

Los sectores que adversan al gobierno así lo querían, sin importar el escándalo mayúsculo o las multitudinarias “marchas verdes” que supondría una declaración de esta magnitud y el colapso total del gobierno. No hay dudas que esos sectores estarían dispuesto a todo, hasta vender su alma al diablo, para que Joao declarará en contra de RD.

Pero tanto Joao como su esposa hablaron, testimoniaron pero el asunto no salió como esperaban algunos ni con la suerte que corrió Venezuela, Panamá, Angola y El Salvador donde todos sus ciudadanos celebran las declaraciones del publicista y ahora piden que rueden las cabezas de los culpables.

Aquí en la República Dominicana caímos en el limbo del escepticismo, Joao y Mónica nos defraudaron. No es posible que Odebrecht no haya financiado las campañas. ¿Ahora qué hacemos? Pareciera cuestionarse algunos sectores. Algunos están dispuesto a vestirse de fiscal y coger un vuelo para Brasil y obligar a Joao a mencionar a la República Dominicana.

Hay que esperar que Brasil, gracias a Dios que no es RD, concluya con las investigaciones que es más compleja de los que algunos creen. Si Brasil no está dispuesta a inculpar a su propia gente mucho ocultara informaciones del extranjero.

De una cosa sí yo estoy seguro y ya la compañía Odebrecht lo dijo en las investigaciones y es que sobornaron a funcionarios desde el 2001 hasta la fecha para las construcciones de obras en el país. El 19 de mayo los dominicanos tendremos los nombres de esos funcionarios y ex funcionarios respaldados y avalados por la fiscalía tanto de Brasil como de Estados Unidos.

Palos si bogas y palos sino bogas