Y Ahora: ¿Quién podrá o cómo nos salvamos?

Por Francisco Rafael Guzmán lunes 27 de julio, 2020

La verdad es que uno se sorprende con el discurso de algunos escritores, comentaristas de noticias, economistas, funcionarios  y políticos tanto de oposición como del gobierno actual, el cual termina pronto su gestión, en relación a la reactivación de la economía. Algunos escritores parecen ser plumíferos que viven del oficio. El primero que habló de reabrir el turismo fue un alto funcionario del sector turismo. Es que ese alto funcionario parece que cree, como parece que lo cree Danilo Medina, que la gente nuestro país es tan cándida que no se da cuenta de que fue por la actividad turística que el virus entró al país, tanto con turistas extranjeros como dominicanos que retornaron de otros países o que retornaron al país de viajes en cruceros.

Se celebraron elecciones el 05 de julio, en medio del avance de la pandemia, con lo  que se dio pábulo a los numerosos contagios que al día de ayer (26/07/2020) sobrepasaban los 62,000 casos (casi 63,000 con más de 2,000 casos nuevos en 24 horas) acumulados y más de mil dominicanos han perdido la vida. Estas cifras que se conocen no incluyen un posible sub-registro. En medio de todos los contagios se sigue hablando de la reactivación de la economía, sin tomar en cuenta el genocidio.  No sólo el gobierno tiene la culpa de este genocidio, si no toda esa oposición electorera, encabezada por el PRM que pronto tendrá a las manos  las bridas para cabalgar en el palafrén gubernamental. El gobierno y la oposición electorera son los grandes culpables de esta matazón, recuerdo que  en unas declaraciones de la decana de la Facultad de Ciencias de Salud de la UASD recomendó que no se politizara lo de la pandemia. Lo que dijo fue lo correcto y eso era lo que debían entender el gobierno y la oposición, para juntos actuar para enfrentar la pandemia.

La verdad es que resulta muy difícil pedirle peras al olmo y no a los perales. Hace mucho tiempo un alto funcionario del gobierno debió de entender que los perales no se podían cultivar tan altos, como también muchos no debían exhibir tanta arrogancia. La oposición encabezada por el PRM se envalentonó mucho y se olvidó que la pandemia era una cruel realidad, la que no podía soslayarse por más intereses políticos y afán de poder. Por no pensar en eso, al nuevo gobierno le tocará enfrentar una de las peores realidades, la que no se resuelve ni remotamente con ahorrar 15,000 millones de pesos devaluados con el saneamiento del Estado suprimiendo entidades.

Hace muchos años  dijo un amigo y colega profesor de la UASD, vinculado al PRM y quien ha sido funcionario de gobiernos anteriores de ese litoral político, que había que dejarse de moralismos extremos porque el mundo era del tigueraje y lo que iba en el mundo era el tigueraje. Pronunció esas palabras en medio de un proceso electoral en la UASD que culminó con la elección de Roberto Santana Sánchez. Ese profesor tenía razón porque los acontecimientos en el mundo entero, desde entonces hasta la fecha, confirman que sus proféticas palabras se están cumpliendo en los hechos.

Ahora bien, ese mundo del tigueraje lo trajo el capitalismo salvaje instalado en casi todo el mundo desde los años 80, fruto de las negociaciones de la deuda externa con el Fondo Monetario Internacional. El modelo criminal del neoliberalismo quedó instalado desde entonces y se traduce en un capitalismo salvaje, con la hegemonía del capital financiero.  Hay que decir  que ese modelo ha dado muestra de un agotamiento en todo el mundo, porque el mundo no puede seguirse manejando con ese modelo. La pandemia en nuestro país y en casi todo el mundo, ya lo dijimos, ha puesto al desnudo la incapacidad de ese modelo. La crisis sanitaria así lo ha puesto en evidencia.

El neoliberalismo genera caos y ahora más que nunca, cuando necesitamos de la eficiencia de un sistema sanitario, no podemos tenerla porque ese modelo niega esa posibilidad, por lo menos en las sociedades capitalistas occidentales, en que el modelo neoliberal se cumple al pie de la letra.

¿Cuáles son los países que han tenido el mejor desempeño del problema sanitario con la crisis de la pandemia? Cuba, Corea del Sur, China y Vietnam. Cuba está en el hemisferio occidental, pero no es un país capitalista, aunque haya negociado alguna vez con el FMI no se rige por ese modelo de libre mercado. Vietnam  tampoco es un país capitalista, China es un país con un capitalismo de Estado que impide la vigencia del modelo neoliberal, los cuales no son países occidentales, al igual que Corea del Sur que si es capitalista, pero regido por un modelo político autoritario, frecuente en las sociedades asiáticas, no como las llamadas democracias liberales occidentales. El Estado socialista de Kerala en la India parece que por tener vigente el modo de producción socialista ha logrado controlar exitosamente la pandemia.

El neoliberalismo se aplica al pie de la letra en todas las sociedades occidentales regidas por el capitalismo, generando un caos en toda la economía, creando un desorden en la planificación con el libre mercado. Lo que nos salva de la catástrofe es destruir ese modelo lo antes posible y que el Estado reasuma roles que otrora tenía en la sociedades. Destruir la hegemonía del capital financiero, nacionalizando la banca privada, aboliendo la ARS y AFP privadas, recuperando el dinero de depósitos en los paraísos fiscales, controlando los precios en el mercado y aboliendo la compra y venta privada de los dólares y de los euros. De ese modo, equipar los hospitales públicos e intervenir las clínicas privadas para atender a pacientes de COVID-19, aumentar los salarios a los médicos y paramédicos.

El que tenga ojos para ver que vea y reflexione. No hay otra salida. Le remitimos  a la publicación de un reportaje de El País de España sobre los paraísos fiscales, publicado el día 25 del corriente mes de julio, en el cual se da cuenta de la mafia que tienen los principales paraísos fiscales del mundo y la evasión de impuestos de los ahorrantes, los cuales que han dejado de percibir los Estados de origen de los depositantes. Esos paraísos están en cuatro países europeos. Nada más voy a citar el primer párrafo: “Reino Unido, Suiza, Luxemburgo y Países Bajos. Según la ONG Tax Justice Network, son los malos en la película de los tributos perdidos: entre los cuatro suman el 72% de los impuestos que en 2016 el resto del mundo dejó de cobrar a las multinacionales por su culpa. En total, 1,3 billones de dólares de beneficios corporativos que tributaron a tasas mínimas y fuera de los países donde se generaron”.

Esto lo que quiere decir que las entidades financieras de esos cuatro países, al recibir esos depósitos de los ahorrantes en esos paraísos fiscales, los cuales dejaron de pagarles mucho más dinero al fisco de sus países de origen, se ganaron 1,300 millones de dólares. Recuerde que aquí billón es  millardo, o sea, 1,000 millones. Los bancos de los paraísos fiscales ganan, pero los Estados de origen de los depositantes pierden de cobrar mucho más.

 

Francisco Rafael Guzmán F.

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