Violencia en navidades

Por Manuel Hernández Villeta jueves 7 de diciembre, 2017

En esta temporada final del año, la violencia nos arropa. Desde todos los ángulos de la vida nacional se levanta la mancha roja de la sangre que se derrama. Hay que poner un alto en el camino, y es responsabilidad de las autoridades aplicar las medidas correctivas.

Cuando hablo de autoridades me refiero a los que tienen poder de mando y decisión. Los funcionarios públicos, los grandes empresarios, los líderes religiosos, los dirigentes políticos, y la Policía. Todos los sectores de la vida nacional se tienen que unir para enfrentar a la delincuencia.

La policía tiene que actuar in-situ, cuando el ladrón, el violador, el sicario, el fuera de la ley, está cometiendo el hecho. Tiene que ser apresado y traducido a la justica. En casos extremos se tiene que aplicar la fuerza letal, pero solo en momentos en que no hay otra alternativa.

La policía tiene que actuar con el mayor de los comedimientos. Se lanza un operativo para detener los atracos y violencia en las navidades. Los pillos tienen que ser detenidos, pero se tiene que tener mucho cuidado con actuaciones impensadas, de excesos y de atropellos.

Los agentes tienen que ser instruidos en el sentido de que son auxiliares de la justicia, y que están protegiendo a la mayoría de los ciudadanos, por lo que nunca deben maltratar a la mujer y al hombre que no trasgrede la ley. Las llamadas redadas masivas son un ejemplo de violaciones al derecho a tránsito o de residencia de los ciudadanos. Tiene que haber labor de inteligencia, para que se vaya a detener al que presenta el muñeco de ser considerado un sospechoso.

Los retenes para dar el alto a vehículos sospechosos se deben organizar con un perfil sicológico de muestreos específicos. Una actuación policial con excesos lleva molestia a la ciudadanía, y en vez de luchar contra el delito con el apoyo popular, se coloca a los dominicanos al filo de la navaja, perseguido por el robo y los sicarios, e indefenso ante el abuso de uniforme.

El director general de la Policía es un oficial que viene de la cuna de la investigación, por lo que casi estamos seguros de que va a preferir actuar en base a perfiles de orden público y la inteligencia tecnológica para enfrentar el crimen, y de esa forma atraerse el apoyo comunitario.

A largo plazo, el crimen y la violencia tienen que ser enfrentando con programas sociales, ampliando las áreas educativas y mejorando la forma de vida en las barriadas marginados. Si las acciones sociales no llegan a los más necesitados, nos veremos con el agua al cuello, y con dificultades se podrá salir a flote.

Todos querremos una navidad feliz, incluyendo a esos esforzados agentes del orden público que están despiertos y en pie de lucha mientras descansamos, para brindar seguridad a todos los ciudadanos. Para que este programa de control de los delitos en Navidad sea todo un éxito, se necesita la integración de esfuerzos entre policías y población civil. Se puede lograr, y es posible doblegar al crimen, desorganizado u organizado, pero la punta de lanza tiene que ser la investigación y la persecución selectiva. Llegó la hora de devolver la tranquilidad a la familia dominicana. ¡Ay!, se me acabó la tinta.

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