Víctor Villegas

Por Ramón Saba jueves 8 de agosto, 2019

Nació el 22 de septiembre de 1924 en San Pedro de Macorís y falleció el 23 de abril de 2011 en Santo Domingo a los 85 años de edad.

Poeta, ensayista, abogado y profesor universitario dominicano, considerado como uno de los miembros más destacados y difundidos de la Generación del 48, compartiendo espacio con los poetas  Rafael Valera Benítez, Lupo Hernández Rueda, Abelardo Vicioso, Máximo Avilés Blonda, Ramón Cifré Navarro y  Luis Alfredo Torres, quienes además se reconocen como continuadores de La Poesía Sorprendida. Víctor Villegas figuraba entre los más dotados del grupo.

Víctor Villegas fue jurado en concursos literarios; delegado a congresos literarios nacionales e internacionales; dirigió la revista de arte y literatura Yelidá; miembro de número de la Academia Dominicana de la Lengua, del Ateneo Dominicano, de la Federación Latinoamericana de Sociedades de Escritores, del Comité Internacional de la Soberanía de los Pueblos y presidente de la Unión de Escritores Dominicanos. Publicó en los periódicos La Nación, Listín Diario y El Caribe; profesor en algunas universidades;  Presidente del Comité Haitiano-Dominicano por la Integración de la Cultura; Presidente de la Editora Nacional de la República Dominicana y socio del bufete de abogados Jorge Mera & Villegas.

En 1982 recibió el Premio Nacional de Poesía por su obra Juan Criollo y otras Antielegías. En Venezuela le fue otorgada la Medalla al Mérito Literario Hispanoamericano y en Cuba, la Medalla José María Heredia. En el año 2000 obtuvo el Premio Nacional de Literatura. Mereció la condecoración de la Orden de Caballería de Duarte, Sánchez y Mella en el grado de Caballero, que le otorgara el Presidente  Leonel Fernández. El Ministerio de Cultura declaró a Víctor Villegas como “Activo Cultural Dominicano”. También en el 2010, la Cámara de Diputados del Congreso Nacional de la República Dominicana le impuso la Medalla al Mérito Literario y Cultural.

Entre las principales obras de Víctor Villegas podemos señalar Diálogos con Simeón; Charlotte Amalie; Botella en el mar; Pedro René Contín Aybar, Selección y Prólogo de su Poesía; Antología de Poetas Petromacorisanos; Juan Criollo y otras Antielegías; Botella en el Mar; Cosmos; Poco Tiempo Después; La Luz en el Regreso (Antología); Antonio Fernández Spencer, Poeta y Humanista, Ensayos Críticos; Ahora no es Ahora; Muerte Herida; Poética y presencia de Pablo Neruda en la República Dominicana; La muerte al borde de la muerte y Sueño y realidad.

El escritor Valentín Amaro asegura que Villegas es la representación viva del poeta comprometido con su pueblo y con las nuevas generaciones de escritores; el ensayista Miguel Collado expresa que este fue mentor de escritores jóvenes desde la década del 60 hasta sus últimos días y el escritor César Zapata agrega jocosamente que en una ocasión le pidió que lo adoptara en calidad de hijo literario, lo que incluía “besarle la mano” muy discretamente, pues era un acuerdo secreto entre los dos.

Víctor Villegas fue el prologuista de mi primer libro Por fin las Amapolas y junto a los consagrados poetas Radhamés Reyes-Vásquez y César Zapata, me aportaron sugerencias importantes para su feliz culminación, por lo que guardo de ellos un agradecimiento muy especial.

Concluyo esta entrega de TRAYECTORIAS LITERARIAS DOMINICANAS con un fragmento de un  poema de Víctor Villegas:

Apoteosis de la luz

En el principio era el tiempo. Ningún amor furioso
repartió por sus venas de lacerante fuego
el calor del deleite que emana de los cuerpos,
la tentación y el aire de los últimos labios
que mueren con la luna detrás de las ventanas.
ninguna mano, ni mil manos,
ni un millón de corales,
ni el pecho atravesado del ruiseñor, ni la ceniza,
ni el grito de los pueblos con sus ojos de aceite
buscando los paisajes,
nada a no ser una huella sin su pájaro
un latido sin cauce, una mirada ciega,
pudo de luz y ámbar inaugurar la espuma.

 

Por Ramón Saba

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