Vice de Venezuela rechaza sanción de EEUU, niega salida gobierno

Por Associated Press martes 14 de febrero, 2017

EL NUEVO DIARIO, CARACAS (AP) — El vicepresidente venezolano Tareck El Aissami calificó el martes de "agresión imperialista" la sanción por narcotráfico que le impuso el Departamento del Tesoro y afirmó que continuará trabajando en el gobierno.

En un nuevo capítulo de las fricciones entre Washington y Caracas la canciller Delcy Rodríguez rechazó las acciones contra El Aissami y dijo que la sanción representa una "agresión gravísima" que encamina a la administración de Donald Trump a perpetuar los errores de su antecesor.

Con El Aissami son nueve las figuras del oficialismo, incluidos altos funcionarios, gobernadores, congresistas y militares retirados, que han sido objeto de sanciones por parte de Washington por vínculos con el narcotráfico.

"La verdad es invencible y veremos cómo se desvanecerá esta infame agresión", dijo El Aissami en su cuenta de Twitter en respuesta a la sanción de la víspera que incluyó la anulación de su visa, la confiscación de sus propiedades en Estados Unidos y la prohibición de realizar transacciones financieras o comerciales con instituciones de ese país.

El vicepresidente sostuvo que continuará acompañando al mandatario Nicolás Maduro para lograr la recuperación económica y garantizar la paz.

Por su parte, Rodríguez afirmó en un comunicado que leyó ante las cámaras de televisión que la sanción al vicepresidente carece de la "más mínima legalidad internacional" y "vulnera" el derecho internacional a la vez que acusó al encargado de negocios de la embajada de Estados Unidos en Caracas de dedicar su gestión a "subvertir el orden legal y constitucional" y tratar de "oxigenar" a la oposición para dar un "golpe político" contra la institucionalidad venezolana.

Desde Washington el nuevo secretario de Tesoro, Steve Mnuchin, ratificó las acusaciones contra El Aissami y dijo en conferencia de prensa en la Casa Blanca que la acción es una demostración de que Trump está seriamente comprometido en la lucha contra el tráfico de drogas y un claro mensaje a los venezolanos de que Estados Unidos está con ellos.

En recientes conversaciones telefónicas con los presidentes de Colombia y Perú el mandatario estadounidense les expresó su preocupación por la situación de Venezuela, que enfrenta una compleja crisis económica, social y política.

El Aissami, identificado como una de las figuras más radicales del gobierno, asumió la vicepresidencia a inicios del mes pasado tras gobernar por cuatro años el estado central de Aragua. A fines del mes pasado Maduro delegó en el vicepresidente varias de sus atribuciones para agilizar el manejo de los organismos públicos y los presupuestos de los ministerios.

El Departamento del Tesoro acusó a El Aissami, de 42 años, de facilitar el envío de drogas desde Venezuela a través del control de los aviones y las rutas aéreas e indicó que poseía múltiples cargamentos de estupefacientes, algunos de los cuales tenían como destino México y Estados Unidos.

El congresista Ismael García anunció el martes que la Asamblea Nacional, de mayoría opositora, abrirá una investigación. García dijo a The Associated Press que la Fiscalía General y otros organismos deben tomar acciones inmediatas e investigar todas las empresas que el vicepresidente posee en Venezuela, incluidos medios de comunicación, y considerar la posible congelación de sus activos.

Agregó que es posible que la Asamblea Nacional pida apoyo a las autoridades estadounidenses para conocer las denuncias que tienen contra El Aissami.

El diputado opositor recordó que en 2011 solicitó al Ministerio Público investigar a El Aissami y a su hermano, Feras El Aissami, tras haber sido señalados por un narcotraficante encarcelado.

El secretario ejecutivo de la coalición opositora, Jesús Torrealba, afirmó el martes que la sanción es "muy delicada" y sostuvo que la medida podría "comprometer" las relaciones entre Venezuela y Estados Unidos.

El vicepresidente es el segundo funcionario del equipo de Maduro que enfrenta señalamientos por supuestos vínculos con el narcotráfico. En agosto del año pasado fiscales estadounidenses acusaron al actual ministro de Relaciones Interiores, mayor general Néstor Reverol, de presuntamente haber recibido pagos entre 2008 y 2010 a cambio de alertar a los traficantes sobre futuras redadas policiales. En esa oportunidad Maduro desestimó la acusación.

Las denuncias por narcotráfico también alcanzaron a dos sobrinos de la primera dama Cilia Flores quienes están detenidos desde noviembre de 2015 en Estados Unidos.

Washington también designó la víspera como narcotraficante al venezolano Samark José López Bello, quien fue identificado como un prestanombres del vicepresidente.

El Departamento del Tesoro publicó en su página de internet que aplicará sanciones a 13 empresas controladas por López Bello y otros allegados que supuestamente conforman una red internacional desplegada por las Islas Vírgenes, Panamá, el Reino Unido, Estados Unidos y Venezuela.

López Bello consideró "injustificada" y "políticamente motivada" la sanción en su contra y negó en un comunicado en su página de internet haber participado en actividades de narcotráfico.

Las sanciones adoptadas por el gobierno de Trump son las primeras medidas contra funcionarios venezolanos desde que en 2014 su predecesor Barack Obama suspendió visas y congeló activos pertenecientes a funcionarios acusados de perpetrar actos de corrupción y violar derechos humanos.

Apple Store Google Play
Continuar