Venezuela y su inhumana revolución

Por Wilder Paez lunes 24 de abril, 2017

ARTÍCULOS ANTERIORES

Wilder Paez

Son conocidos los intereses bilaterales internos por lo que se pelean nuestros pueblos en la política. La lucha entre oficialismo y oposición, por ser mejores unos a otros, por desear uno lo que tiene el otro, son puntos característicos de la política en nuestros días.

Cuál es mejor, que si la Revolución Bolivariana, o la oposición que no acepta la continuación de un Gobierno, que logró su nominación con el voto popular y que por demás, le asiste el derecho a conducir el país hasta 2019, eso dicen los seguidores y protagonistas del chavismo, borrachos y ciegos de poder.

¡Pero no! son elementos más humanos, los que mueven las venas de cada corazón venezolano, que llora ante la incompetencia, ante el hambre, ante la infuncionalidad de un Gobierno que teniendo todo, se ha vuelto nada, desatando una “crisis humanitaria” de proporción incalculable.

Nicolás Maduro y sus afanes continuistas deben parar. Toqué fondo cuando vi una mujer llorar de impotencia e indignación, al ver cómo una parte de los venezolanos acudían a las convocatorias hechas por Maduro, mientras lloraba, decía: “A quién no le duele la mujer que enterró a su bebé, diciendo, ¡gracias Dios mío! Porque no tenía con qué alimentarle”, “A quién no le duele el chamo que mataron ayer”…

Atípica, descabellada, fuera de lugar, inhumana y sin sentido común, son algunos de los calificativos que puedo asignarle a una revolución tan absurda, como quien la ejecuta.

Más de nueve naciones latinoamericanas han rechazado ya, los afanes de esta revolución, que ha reducido a cenizas, lo que hace poco fue un duro roble latinoamericano.

Estos son otros tiempos, la juventud de hoy no tolera estrategias baratas, políticas distractorias; la juventud latinoamericana no compra sueños; los materializa. No acepta aplicaciones de leyes maquiavélicas, maquiavelo murió hace mucho tiempo.

Las protestas contra el Gobierno comenzaron el 4 abril, después de que la oposición acusara al Tribunal Supremo de Justicia (TSJ) de haber dado un golpe de Estado con dos sentencias que despojaron a la Asamblea Nacional (Congreso) de sus atribuciones.

Desde entonces el número de muertos (21), ya superó las casi dos décadas de revolución y amenaza con incrementar. “Todos los pueblos del mundo que han lidiado por la libertad, han exterminado al fin a sus tiranos”, (Simón Bolívar), tal y como lo planteó Bolívar, esto ha de suceder, a menos que la mal llamada revolución, elimine por completo a toda una nación.

 

Comenta