Varsovia afronta crisis de gobierno y críticas de su gran aliado, EEUU

Por EFE jueves 12 de agosto, 2021

EL NUEVO DIARIO. CRACOVIA, POLONIA. – Los problemas se acumulan para el Ejecutivo del primer ministro polaco, Mateusz Morawiecki, quien este jueves anunció “inmediatos” cambios en su gobierno, respondió a las quejas de EEUU sobre sus proyectos legislativos y afronta duras críticas por las inusuales circunstancias en que trata de sacarlos adelante.

Su coalición está rota y Acuerdo, la formación conservadora moderada que hasta ayer apoyaba con sus 10 escaños a la alianza gobernante Derecha Unida, ha formado su propio grupo parlamentario, después de que su líder, Jaroslaw Gowin, fuera cesado como viceprimer ministro por Morawiecki.

Al cese siguió una ristra de dimisiones que han incluido a tres viceministros, además de la cartera de Desarrollo, Trabajo y Tecnología, que ocupaba Gowin.

Las desavenencias entre Acuerdo y Ley y Justicia (PiS), el partido ultraconservador de Morawiecki, se referían a las iniciativas más importantes del gobierno en esta legislatura: la reforma judicial, la fiscal y la polémica reforma de la ley de medios de comunicación.

La votación de esta ley en una accidentada sesión parlamentaria, interrumpida y luego reanudada, fue la plasmación del caos al que se enfrenta el gobierno polaco actualmente.

Después de una segunda lectura del texto y varios retrasos, la presidenta del Congreso, Elżbieta Witek, admitió una moción de la oposición para posponer hasta septiembre la votación de la ley.

Momentos después, y aduciendo que no se había especificado suficientemente la fecha de reanudación del voto, un grupo de diputados del gobierno pidió que se llevase a cabo el mismo, moción que fue aceptada por Witek.

Finalmente, la votación se llevó a cabo en medio de las protestas de gran parte del hemiciclo y la ley fue aprobada por un estrecho margen debido al cambio en el voto de varios diputados, la ausencia sin justificar de otros y el, según admitieron más tarde, error al votar de al menos tres más.

Al concluir la sesión se produjeron disturbios frente al parlamento y un manifestante llegó a empujar a un diputado de la formación de ultra derecha Konfederacja.

La presidenta del Congreso aseguró esta mañana a la prensa que, durante una pausa de 15 minutos previa a la votación, contactó con cinco abogados constitucionalistas que le expresaron su opinión unánime de que era correcto llevar a cabo la votación.

Este jueves, el principal partido de la oposición, Plataforma Cívica, anunció que presentará una moción de destitución contra la presidenta de la Cámara baja, que milita en el PiS, por considerar que su actuación contuvo irregularidades.

UNA LEY DE MEDIOS ORIENTADA CONTRA LA CRÍTICA

La ley aprobada ayer, conocida como “ley anti TVN”, prohíbe a los medios de comunicación que no sean propiedad de países del espacio económico europeo establecerse en Polonia, lo que afectaría exclusivamente al canal de propiedad estadounidense TVN, muy crítico con el gobierno.

En un mensaje difundido anoche a través de sus redes sociales, el secretario de Estado norteamericano, Anthony Blinken, dijo que la ley de medios “amenaza la libertad de los medios de comunicación” y puede dañar el clima de inversión en Polonia. Una reacción dura, entre los dos grandes aliados transatlánticos que son Varsovia y Washington.

Morawiecki defendió este jueves el proyecto, afirmó que la ley “no se dirige contra ninguna emisora en concreto” y añadió que “es necesario endurecer el sistema para que no sea posible que empresas de fuera de la UE compren medios (que operen en Polonia)”.

Por otro lado, otra reforma legislativa aprobada ayer, referente a la restitución de bienes expropiados a víctimas de la Segunda Guerra Mundial, causó una nueva oleada de protestas, tanto por parte de Estados Unidos como de Israel.

Según la nueva ley, se desestiman las reclamaciones de bienes expropiados en Polonia hace más de 30 años, lo que excluye en la práctica las pretensiones de, entre otros, los ciudadanos judíos que vivían en Polonia durante la contienda.

Ante las quejas de EEUU e Israel, Morawiecki justificó la reforma esta mañana y declaró que invitaba “a los especialistas de nuestros amigos americanos a analizar a qué se refiere” exactamente, pues además de a las víctimas judías afectaría también a demandas relativas al período de gobierno comunista en Polonia.