UNIBE: ¿Casa de la pluralidad o cuna de la censura?

Por Jaime Rincón domingo 30 de agosto, 2020

Los más reconocidos intelectuales izquierdistas del mundo han expuesto su preocupación por la intolerancia mostrada por grupos feministas, colectivos LGTB y Black Live Matter bajo la sombrilla de la nueva izquierda y las “luchas” por derechos ya existentes.

Noam Chomsky, considerado un referente obligatorio de la nueva izquierda y movimientos progresistas es uno de los 150 intelectuales firmantes de una carta donde manifiestan preocupación por la intolerante “cultura de la cancelación” practicada por estos grupos. La carta advierte que “los responsables de instituciones, en una actitud de pánico y control de riesgos, están aplicando castigos raudos y desproporcionados en lugar de aplicar reformas pensadas. Hay editores despedidos por publicar piezas controvertidas; libros retirados por supuesta poca autenticidad; periodistas vetados para escribir sobre ciertos asuntos; profesores investigados por citar determinados trabajos”.

La “cultura de la cancelación” llegó a la República Dominicana con sus expresiones desproporcionadas e intolerantes, practicada por estos grupos bajo la premisa de diversidad y respeto, que ellos mismos no practican, con quienes legítimamente tienen un pensamiento distinto. Tal es el caso de la doctora en medicina y docente de la Universidad Iberoamericana (UNIBE), Carmen Sarah Mota, quien expresó sus puntos de vista sobre las parturientas indocumentadas que abarrotan nuestras maternidades, consumiendo RD$5,000,000,000 anuales del presupuesto de salud y sobre el caso del pedófilo Jeffrey Epstein.

Sus opiniones han sido objeto de una intransigencia lesiva a las libertades de cada individuo, se han constituido miembros de la comunidad LGTB en una horda digital para insultar todo aquel que no comulgue con ellos y pedir su cancelación o destitución de sus puestos de trabajo. ¡Irracional!

La Universidad Iberoamericana (UNIBE) es mi alma mater. Recuerdo como hoy aquel día que llegó a mi casa un sobre con la carta de mi admisión a tan prestigiosa casa de altos estudios. La endorfina, serotonina y dopamina embargaron mi cerebro. Recuerdo tener grandes debates de ideas con maestros y compañeros alumnos. Eso es enriquecedor.

Las universidades son lugares de pensamientos y debates de ideas, donde se debe incentivar la pluralidad, nunca el monólogo ni el adoctrinamiento. Deben inducir al libre pensamiento de quienes allí se forman.

UNIBE no puede auspiciar el monólogo y la censura acogiendo el irracional pedido de estos intolerantes grupos. Sería una estocada mortal a las libertades individuales desvincular la maestra Mota por el hecho de expresarse sobre temas ampliamente debatidos en estos días.

El mismo derecho de expresar sus creencias y convicciones que tiene la maestra, lo tienen los LGTB y a pesar de que cada cual tiene su parecer, ninguno de los involucrados debe recibir represalias por su manera de pensar.

Si la universidad toma alguna acción en contra de ella, sería un paso muy desacertado y UNIBE pasaría de ser la casa de la pluralidad a una cuna de censura. El mismo derecho que tiene la maestra de ser conservadora lo tienen los LGTB de tener su preferencia que a ellos les guste; pero el resentimiento, la maldad y el odio de esos grupos no los hace entender que no es obligatorio compartir su forma de pensar.

La libre expresión no es escuchar solo lo que a mí me gusta, la libre expresión es escucharlo todo. Atentar contra una profesional valiosa de este país por un grupo de gente movidos por la intolerancia, marcaría un muy mal precedente.

La manera de vencer a las malas ideas es exponiendo, argumentando y convenciendo, no intentando silenciar o apartando. Rechazamos cualquier falsa elección entre justicia y libertad, que no pueden existir la una sin la otra. Necesitamos una universidad fuerte, donde se incentive una cultura que deje espacio para el debate de ideas y la sana discrepancia de conceptos.

Quiero concluir citando al ilustre biólogo y catedrático argentino, Dr. Alberto Rodolfo Kornblihtt, quien expresó: “la universidad es discusión, es efervescencia, no es pensamiento único”.

 

 

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