Unas 10.000 personas se manifiestan contra la corrupción en Eslovaquia

Por EFE Lunes 5 de Junio, 2017

EL NUEVO DIARIO, PRAGA, EFE.- Más de 10.000 personas, según el diario “SME“, participan hoy en una marcha contra la corrupción en el centro de Bratislava, donde se ha pedido la dimisión del ministro de Interior eslovaco, Robert Kalinak, y de otros dos altos cargos.

Los organizadores del acto han destacado que esta segunda protesta, tras una primera que tuvo lugar en abril, se ha convocado porque han visto ignoradas sus reivindicaciones.

Además de la salida del ministro de Interior, los manifestantes, principalmente estudiantes, piden la destitución del fiscal anticorrupción, Dusan Kovacik, y del presidente de la Policía, Tibor Gaspar.

“Ellos son los responsables de la lucha contra la corrupción y están bloqueando las investigaciones”, declaro a Efe antes de comenzar la marcha David Straka, estudiante de bachillerato y uno de los organizadores.

Los manifestantes exigen que la Justicia haga su trabajo sin cortapisas y aclare casos de corrupción como el asunto “Gorila”, un ejemplo de connivencia entre el grupo financiero Penta y los partidos políticos que originó comisiones y sobornos por contratas públicas hace diez años y que sigue sin aclararse.

También piden seguir investigando al empresario Ladislav Basternak, sospechoso de fraude fiscal, al que los medios locales acusan de formar parte de una red mafiosa y que mantiene relaciones de negocio con Kalinak.

El primer ministro, Robert Fico, aseguró hoy sobre la manifestación que ha “respetado siempre las convocatorias públicas si respetan la ley” y si no son manipuladas por los intereses políticos.

En la marcha participan también representantes de la cultura, mientras que los políticos han quedado en un segundo plano.

El reciente estreno de la película “Kidnapping” (“El secuestro”), de la realizadora Mariana Cengelová-Solcanská, ha acercado a los jóvenes la realidad de una trama criminal que, hace dos décadas, hizo temblar los pilares de la joven democracia eslovaca.

El largometraje recrea un suceso real ocurrido en agosto de 1995, cuando el hijo del entonces jefe del Estado, Michal Kovac, fue secuestrado por agentes del Servicio de Inteligencia Eslovaco y abandonado borracho en Austria para desacreditar a su padre.

Tres años más tarde, el rival político de Kovac, el entonces presidente ultranacionalista Vladimir Meciar, firmó una amnistía para exonerar a todos los sospechosos de la trama.

La semana pasada, el Tribunal Constitucional revocó esa amnistía, dando respuesta así a una de las reivindicaciones de los jóvenes.