Una “hoguera” peligrosa se puede encender en Dominicana. “¡Ojo al Cristo!”

Por Rolando Fernández

Es lo que se infiere, a partir de las presiones sostenidas que viene recibiendo este pueblo, de ordenes diversos, como producto de las acciones desaprensivas provenientes de los sectores que gravitan a nivel local, políticos y empresariales, mayormente, entre otros.

En ese sentido, los precios de los productos de primera necesidad andan por las nubes; cargados de impuestos y especulación comercial; los costos de los combustibles por igual, en pos de favorecer a actores privados ; y, ahora, para completar el escenario desastroso, en contra de los que menos pueden aquí, se tienen los descabellados aumentos en la tarifa eléctrica, con el burlesco acompañamiento de los gigantescos apagones que se registran, ante la ola de calor terrible que viene afectando al país.

Mientras tanto, los políticos de nuevo cuño que han desfalcado el Estado nacional, como los empresarios patrocinadores electorales, beneficiarios también de ese delito, según lo que trasciende a cada momento, se pasean por calles y avenidas locales en lujosos automóviles, exhibiendo bienestar y riquezas abundantes; “echándoles vainas” a los pobres, como se dice popularmente.

Es obvio que, demasiadas burlas y abusos ha soportado esta población. Pero, como es bien conocido, todo, es hasta un día; porque, tal reza un dicho popular, “hasta la belleza cansa”; y, las actitudes retaliatorias pueblerinas en este país por las razones expuestas, pueden estar a punto de comenzar a manifestarse.

Por tanto, en cualquier momento es posible que se produzca aquí una explosión social.  de impredecibles consecuencias, que de paso tienda a la creación de una gran “hoguera”, sujeta a recibir a cuántos abusadores, ladrones y corruptos del patio, haya que lanzar en ella, de esos que han venido “esquilmando” a esta población, y burlándose al mismo tiempo, durante las últimas décadas. Claro, para quitárselos de encima a la gente, de una vez por todas.

Qué recuerden todos esos actores “inescrupulosos”, que, los pueblos soportan hasta un día; y, que cuando se deciden a exigir sus derechos a la salud, el comer, a vivir en la paz, a la educación, etc., lo hacen por cualquier vía.

También, qué sus palabras y acciones, son las que más se parecen a las de Dios. Y, qué los más poderosos son aquellos que están sujetos a mayores pérdidas de ordinario, cuando se producen significativas revueltas sociales.

“¡Ojo al Cristo!”. Después, no hay ejércitos armados para enfrentar las masas sublevadas; arrasan esas con todo, vidas y bienes materiales.

 

Autor: Rolando Fernández

Comenta

Apple Store Google Play
Continuar