Una afirmación novelesca durante este “asadero” electoral

Por Rolando Fernández martes 29 de octubre, 2019

Hablar de seguridad y soberanía alimentaria, en términos de haberlas alcanzado, en lo que respecta a Dominicana, luce como estar haciendo aseveraciones muy cuesta arriba; poco pensadas, si aplica decir, en ocasión de los momentos políticos en que vive esta nación. ¡Se hace provecho de los mismos!

Tienen cierto parecido esas, al “elefante blanco” del crecimiento económico que tanto se cacarea en este país, mientras el fardo de la deuda externa se hace más pesado cada vez, y con tendencia a aumentar escandalosamente; teniéndose que recurrir al mismo, hasta para poder equilibrar el presupuesto público anual. Nadie crece cogiendo cuartos prestados. Solo la excepción se da en esta República bananera.

Claro, esas son afirmaciones que se producen a partir de números fríos, como dicen algunos   analistas, e informaciones pinceladas en los lujosos despachos de algunos organismos internacionales, como en este caso lo es la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO), que en realidad nunca aterrizan antes, frente a las realidades concretas que afectan a  los países, para obviamente, estar externando juicios entretenedores que favorezcan a los sectores económicos y políticos regentes. ¡Siempre encuentran cajas de resonancia internas!

Son el producto de gráficos y promedios, herramientas básicas de los economistas, sin ponderar las evidencias persuasivas presentes; y, mucho menos, las causas reales de campo, donde si pueden pararse al lado de las crudas realidades que allí se encuentran, y definir las variaciones fehacientes registradas, para entonces verter informaciones calificadoras certeras al mundo.

Según afirmara el flamante ministro de Agricultura en el país, la República Dominicana ha alcanzado, de acuerdo a las mediciones de la FAO, la soberanía y la seguridad alimentaria, al producir al año más de un 85% de la canasta familiar básica”. ¿Dónde, y cómo se midió?, sería bueno saberlo. (Véase: periódico “HOY”, del 26-10-19, página 11B).

En adición explicó que, “la seguridad alimentaria es la existencia de inventarios capaces de suplir las necesidades del pueblo por tres meses”. ¿Se da en realidad esa situación en este país?” Más vale creerlo, que ponerse a averiguarlo”, como siempre se dice, cuando algo envuelve dudas.

Quizás se pudiera hablar, aunque con algún temor a equivoco, sobre soberanía alimentaria, siendo algo que se debería “ventilai” muy bien antes de, por las escaseces que de ordinario se presentan a nivel de algunos productos indispensables en la canasta familiar dominicana.

Se incluyen, como es sabido, las relacionadas con determinados rubros agrícolas propiamente, lo cual es debido al descuido estatal de nuestros campos, a pesar de las politiquerías a que con frecuencia se alude; como, las migraciones masivas de una gran cantidad de labriegos hacia las ciudades, en busca de mejores condiciones de vida.

Eso de hablar aquí, de más de un 85% de oferta de alimentos, como un logro, respecto de otros países con iguales similitudes a nosotros, que apenas pueden producir un 15% de sus necesidades, luce como algo hasta risible. ¿Y, por qué entonces se tiene que estar importando comestibles básicos entre nosotros, con una frecuencia marcada?

Ahora, en lo concerniente a seguridad alimentaria, en términos absolutos, sí parece una osadía de carácter político total más. Nada se hace con disponer de existencias en ese orden, cuando los altos precios, y el maltrecho poder adquisitivo de la gente, que se verifican en esta nación, limitan sobremanera a la población. ¡Qué asegura el que se tengan inventarios para el tiempo que sea, si las personas no pueden comprar! ¿Cómo mantienen su alimentación diaria?

Claro, en el marco de este escenario local partidarista de aspirantes a la presidencia de la República, que discurre en la actualidad en este “solar” caribeño, se procura cuántas simpatías se puedan agenciar, principalmente el oficialismo, a los fines de lograr permanecer en el poder. Se dice lo que sea, tal parece es el caso en el tenor de lo tratado. ¿Creerá lo que expresó, el mismo señor Osmar Benítez?

Soberanía y seguridad alimentaria en Dominicana, ¡bueeeno!. “Eso hay que veintilairlo”, vale reiterar, como diría un caro amigo nuestro, cibaeño, santiagués.

Autor: Rolando Fernández

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