Un poema de todos modos…

Por viernes 3 de abril, 2015

A la ingenuidad, que nos distingue por las vicisitudes que hemos (como carga) sobrellevado a la penumbra de lo incierto… de trillar por los caminos más siniestrados de la indiferencia que se proclama cada vez más gélida, para poner nuestros sentidos en estado inerte, por frustraciones que auscultan la extinción de la fe. Este poema de todos modos va dedicado, a los ‘’infelices desalmados’’ que practican el vilipendio, dejando maculas indelebles en aquellos rostros que claman por justicia desde su nacimiento.

En cada línea, cada verso, cada párrafo que escribo… mi poema de todos modos va dedicado, para aquellos que practican el paternalismo para concedernos el favor de hacernos creer, que transfieren su autoridad convirtiéndolas en entidades mesiánicas. A pesar de las tantas carencias, angustias, guerras, calumnias, mentiras… este poema de todos modos va dedicado, para quienes humillan, mancillan y advierten ser nuestros verdugos en la oscuridad, haciéndonos derramar llantos de sangres por la impotencia que oblitera el paso hacia el laberinto de la libertad, la independencia moral y espiritual.

Mi poema de todos modos va dedicado, hacia aquellos gobernantes del nuevo orden mundial, que con sus políticas particulares delinean prioridades ‘’antisociales’’ para crear el pánico de los pueblos que luchan por su libertad, para así, poder luchar por el pan de la existencia.

Mi poema valdría la pena, si de todos modos va dedicado, a la educación de toda América Latina, la que uniría en una sola voz, el estado de conciencia de cada pueblo. Y así, nos sustraemos de la marginalidad y la ignorancia que nos hace cada vez más débiles ante el imperio global que exhibe su fortaleza demoledora, para crear estados famélicos sin acceso al remedio de la esperanza.

Mi poema lo dedico de todos modos, al vientre de la tierra, a los rayos del sol, al agua, a los alimentos, a la salud etc… que debieron de estar exentos de arbitrios, con la finalidad de que fuéramos todos por igual, hijos de la naturaleza, marcados por un solo destino, en donde la felicidad, la igualdad de condiciones fueran nuestras constantes para crear sociedades verdaderamente humanas.

Mi poema de todos modos va dedicado a lo positivo, y a lo negativo que carece de integridad absoluta, alejándose de las bondades supremas de lo ulterior de cada ser.

‘’ La tierra tiene lo suficiente para satisfacer las necesidades de todos, pero no las ambiciones de unos cuantos’’. Mahatma Gandhi.

Por: Carlos Martínez Márquez

El autor es Bachelor en negocios, escritor, articulista, traductor y docente.

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