Un país sin fiscalización

Por Luis Brito martes 3 de abril, 2018

No hace falta una prueba más para que los miembros del pleno de la Cámara de Cuentas queden desacreditados e incapacitados moralmente ante el país.

La sociedad sabe, por lo que ya conoce de estos impúdicos e indecorosos, que no tienen calidad para seguir al frente del órgano fiscalizador del dinero público.

El Congreso Nacional, que parece sabe lo que nombró, y para qué los designó allí, obvia toda esta indecencia y no termina de dar un paso hacia su interpelación.

Alejados de la ética, decencia y moral, no se espera dignidad y honorabilidad en los titulares de la CCRD como para renunciar de sus cargos.

Ya no importa, el país sabe que ninguna de sus auditorías serán creíbles, pues ellos, por lo que han hecho, comprometieron su seriedad para esa misión.

Mientras estén ahí, tendremos un país sin fiscalización.

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