Un alma agradecida es un imán de milagros

Por Karla Patricia Zacarías Reinoso jueves 19 de septiembre, 2019

Los ataques del desaliento van a seguir viniendo, pero tienes que aprender a agradecer lo que tienes porque solo así atraerás y provocarás una vida llena de milagros.

Hoy quiero contarles una historia que tocó cada fibra de mi corazón y ha hecho que aprenda a vivir de una manera diferente. Es la historia de Fernando Parrado, líder entre los supervivientes del accidente de los Andes. Su aventura “El Milagro de los Andes” inspiró el libro y la película “Viven”.

Un equipo de uruguayos se dirigía a Chile desde Montevideo. 45 iban en el avión, algunos murieron en el mismo impacto del accidente, entre ellos la madre de Fernando Parrado. Luego muere su hermana por las lesiones junto a otro grupo de personas. Los demás completaron 72 días en la cordillera hasta ser rescatados.

Fernando Parrado es uno de los 16 sobrevivientes de este accidente. En sus videos y charlas pueden escuchar cómo fueron esos 72 días y todo lo que tuvieron que hacer para poder sobrevivir. Pero en lo que me enfocaré de esta historia es en lo siguiente:

Fernando cuenta que en la vida lo que Dios permite es fundamental.

Cuando llegó al aeropuerto aquel día, se enfadó porque la aerolínea no le asignó el número de asiento. Solo dijeron ‘’ Acomódense en donde gusten’’, a él le toca la fila nueve.

Cuando sucede lo inesperado, el avión choca y se parte en dos. Luego de la fila 9 no quedó nada, todo se destruyó incluyendo la vida de muchas personas que estaban allí.

Dice Parrado que lo más duro no fue sobrevivir en la cordillera, sino regresar a casa y saber que ya no estaba su familia porque la había perdido. Perdió lo más valioso que tenía y solo se preguntaba cómo hacer para que el desaliento no le susurrara al oído.

Y hoy jueves puedo concluir con esta historia que tenemos que ser agradecidos con lo que nos tocó, que los tiempos de Dios son perfectos, que la impaciencia es sinónimo de poca fe, que Dios no juega a los dados y cada pieza encajará perfectamente en nuestro rompecabezas, aunque ahora lo veamos imposible.

Agradece donde vives, lo que debes, lo que tienes, lo que perdiste. No caigas en la trampa de la vida de dejar que lo valioso se vuelva común y lo común se vuelva valioso. AGRADECE en todo momento.

Si eres de los que tienen un cálido hogar al final del día, eres una persona bendecida que te tocó de la fila nueve hacia delante. Créeme, la mayoría de la gente viaja de la fila nueve para atrás.

Hoy te digo con total seguridad, eres afortunado. Tus bendiciones se están acumulando en el cielo, prepárate para el momento en que se abran las manos del jefe. Y justo ahí, entenderás para que te tocó de la fila nueva hacia delante.

Autora: Karla Patricia Zacarías Reinoso

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