Triunfo de la lucha anticorrupción Tres Brazos-Bahía de las Águilas y Lajun II

Por José De Pool

¿Qué motivo  tuvo el Ministerio Público para no darle al caso Lajún el mismo tratamiento que  al caso de los Tres Brazos?

 

Cada cierto tiempo en nuestro  país  se ponen en la palestra  pública  casos de interés nacional que dan al traste con los temas de  la tan dilatada y aguerrida   lucha anticorrupción que llevan a cabo instituciones que tienen la responsabilidad de hacer de este un país de garantías y seguridad  jurídica  para  nuestros  ciudadanos.

Es propicia  la ocasión para deferimos a ello  ya que vemos que afloran nuevamente  en los medios de comunicación  el caso de pagos de millones de pesos a invasores de Bahía de la Águilas,  vuelve el hedor de Duquesa y la reclamación de RS$300 Millones de dólares de parte de  Lajún Corporation, empresa que administra en el vertedero de Duquesa y centro de una Litis  judicial por el manejo de los desechos del Gran Santo Domingo.

Hacemos  propicia la ocasión para verter algunas ideas que discutía con un Abogado Penalista  a propósito de la descarada apelación dada por el Ministerio público y otros aventureros querellantes.

Ante el histórico y valiente ¨No Ha Lugar” del caso Los Tres Brazos, en la decisión del pasado de 6 de junio del 2022, por un Juez que dignifico la Justicia Dominicana, en ese sentido  planteamos la sin igual similitud del trato dado al caso Lajun y el de los Tres Brazos

 

Del Caso Lajún al Caso de Los Tres Brazos

Probablemente el titulo de este escrito pudiera sugerir una total desvinculación entre la situación que caracteriza al “caso Lajún” con el “caso de los Tres Brazos”  habida cuenta de que el primero alude a problemas en la administración del vertedero de Duquesa y las fatales consecuencias de contaminación para  el medio ambiente, en cambio,  el segundo se refiere a la venta de unos terrenos por parte de la Corporación Dominicana de Empresas Estatales (CORDE) a la  empresa privada Inversiones Fernández Paraché ( INFEPA ).

Sin perjuicio de la identidad de cada caso, la comparación entre ambos proporciona una impresionante similitud en su elaboración, aún cuando la forma de abordar ambos casos presentan una diferencia sospechosa por parte de las autoridades, por ejemplo, en el caso de Lajún Corporación, ésta se refiere, al igual que el caso de los Tres Brazos a una presunta venta irregular, para el caso de esta primera,  de los terrenos en donde  se encuentra enclavado el vertedero Duquesa; y para el caso de los Tres Brazos, sobre los terrenos adquiridos por la venta realizada por Corde a dicha empresa privada.

El tratamiento dado por las autoridades a estos casos presenta bastantes asimetrías; para el caso de Lajún Corporación, la inercia de la Procuraduría General de la República en investigar y perseguir la presunta venta irregular que  generó la Autoridad Municipal de Santo Domingo Norte apoderara al Tribunal Superior Administrativo; despojando la administración de Duquesa; lo que a su vez sirvió de impulso a la empresa Lajún Corporación a  iniciar una Litis Internacional, al considerar que fue objeto de expropiación ilegal de su inversión, todo esto al margen del fracaso de la Litis que por ante la Jurisdicción Inmobiliaria iniciara el CEA contra Lajún Corporation.

Al alegato de la presunta irregularidad en la operación de compra de los terrenos de los Tres Brazos el cual es presentado como el mismo guion, fuimos testigos de un Misterio público diligente, quien a la operación jurídica intervenida entre CORDE e INFEPA, le da la connotación de ilícito penal arrastrando en una persecución a un numero determinado de personas, que hasta ese momento nunca habían estado en conflicto con la ley.

Resulta sorprendente que en estos dos casos, muy a pesar de manejar una idéntica especie de una presunta “corrupción” por la venta irregular de un terrero; las autoridades hayan decido aplicar  soluciones diferentes; es decir, para el caso de Los Tres Brazos, siendo estos terrenos propiedad de una empresa de capital privado y público como lo es Corde, la enajenación de sus activos no precisaba de autorización del Congrego; argumento que unido al presunto sobre precio de la misma  es la base asumida para el Ministerio público atribuirle a esa venta la consideración de acto reñido con la ley. En cambio, para el caso de Lajún, el Ministerio público, aun perteneciendo los terrenos al Estado, con lo cual su venta debía ser avalada por el congreso, esta omisión no fue suficiente para impulsar una investigación y posterior inicio de una persecución penal.

Frente a esta realidad,  nos preguntamos,  ¿que motivo tuvo el Ministerio Público para no darle al caso Lajún el mismo tratamiento que le dio al caso de los Tres Brazos? pues tratándose ambos de una presunta venta irregular de unos terrenos del propiedad del Estado, lo más razonable y coherente era que siguiera el mismo camino del caso de los Tres Brazos, el caso Lajún también transitara el campo represivo. Sin embargo;  la actuación del Ministerio público en el caso de los Tres Brazos, revela un interés  más allá de la búsqueda de la justicia, pues al margen de este último caso, los terrenos tildados de venta irregular realizadas por Corde no eran propiedad del Estado, sino de Corde, y en esta consideración dicha venta no estaba sujeta a aprobación de ningún órgano extraño a sus estructura societaria.

En estas condiciones resulta chocante el daltonismo mostrado por el Ministerio público, quien a casos de igual naturaleza, son manejados con soluciones totalmente diferentes en base a razones extralegales; mostrando con ello una falta de objetividad en la función pública la cual además de violentar la igualdad consagrada constitucionalmente, mina la confianza de la ciudadanía respecto de la  autoridad pública que frente a casos similares, proporciona soluciones diferentes.

 

Por: José de Pool

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