Trayectorias Literarias Dominicanas: Virgilio López Azuán

Por Persio Maldonado jueves 26 de mayo, 2016

Nació el 27 de septiembre de 1959 en Barahona, bautizado como Rafael Virgilio López Féliz. Su nombre artístico es Virgilio López Azúan en homenaje al pueblo de Azua, donde ha residido toda su vida.

Poeta, narrador, dramaturgo, profesor y gestor cultural. Desde muy corta edad empezó a dar muestras de su amor por las artes, especialmente por la pintura, pero más tarde floreciósu pasión por la lectura y se dedicó a escribir su primeros poemas y relatos.

Se graduó de Ingeniero en Ciencias Agrícolas y en Educación Básica en un programa de la GTZ de Alemania. Estudios de Post Grado en Participación Comunitaria en Universidad INTEC; Especializado en Estudios Afroiberoamericanos en la Universidad de Alcalá, España y en la Universidad Católica Santo Domingo; Maestría en Administración Educativa con la Universidad de Montreal y la Universidad Autónoma de Santo Domingo; Diplomado de Estudios Avanzados en Educación en la Universidad de Murcia, España y posee un Doctorado en Educación. Ha ocupado importantes cargos públicos y privados, entre ellos el de Director Regional de Educación de Azua; Director General de Participación Comunitaria del Ministerio de Educación de la República Dominicana, Decano de post Grado y actualmente es Rector de la Universidad Tecnológica del Sur (UTESUR).

En su juventud cargada de ideales, participó en muchas actividades estudiantiles; en una de ellas fue hecho preso y desde su celda, formó con otro de sus compañeros cautivos, un grupo literario donde podían expresarse sus descontentes y su visión del mundo. Ya más adulto, creó el Círculo de Estudios Literarios Azuanos –CIELA-, integrados por inquietos jóvenes de su comunidad natal entre los que estaban reconocidos escritores dominicanos como Rannel Báez, Emilia Pereyra y Bernardo SilfaBor), entre otros. Ha participado en seminarios, conferencias, ferias y otras actividades académicas y culturales en España, México, Cuba, Costa Rica, Estados Unidos, Colombia, y Puerto Rico, entre otros países. Produjo por más de 20 años, programas de radio y televisión orientados al tema cultural; fue un notable impulsor de los grandes carnavales de la región y es considerado como un ejemplo de la colectividad azuana por sus actos y su pasión al servicio de los demás.

López Azuán tiene en su haber una considerable cantidad de libros publicados, tanto en poesía como en novela y cuentos, entre los que podemos mencionar Athene, Cuentos Premiados del Sur; Llantos de Flor en las sombras de sus ojos; Amor y soledades;

La niña y otros recuerdos; El color rojo del amor; Cuentos eternamente breves; Sin tocar tus puertas; Paraísos de la nada; Cuentos en las manos; La pretendida de Verapaz; Sumer, poética de los números y Unicornio. Su obra figura en importantes antologías dedicadas a diferentes géneros literarios.

Es muy considerable la cantidad de premios y reconocimientos que hasta el momento ha recibido Virgilio López Azúan, entre ellos podemos resaltar el Premio de Honor Casa de Teatro 1991 en el género Cuento; Premio Nacional de Poesía GRIPAC 1992; Premio Nacional Atheneísta (Teatro) 1994; Premio Nacional Atheneísta (Cuentos) 1994;Premio Nacional de Poesía Universidad Central de Este 2002, Premio Nacional de Poesía, 2007 de la Fundación Brugal y Sociedad Renovación; Premio Único Nacional de Poesía Pedro Mir, FUNGLODE 2013. Es Presidente de la Academia Sureña de Ciencias; miembro directivo de la Sociedad Dominicana de Escritores y Escritoras y miembro del Ateneo Insular. El Ayuntamiento de Azua lo distinguió como Hijo Meritísimo en el 2007 y en el 2013 la Alcaldía de Azua lo declaró Activo cultural.

El escritor Rafael García Romero al referirse al libro de cuentos La niña y otros recuerdos, afirma que es una obra para que se curen a tiempo de la enfermedad del olvido, a la hora que descubran, en medio del azoro y el espanto, que empiezan a perder el rumbo de la existencia maravillosa, la existencia real y mítica que todavía vive en Azua.

Por su lado, el escritor Carlos Tomás Sención Noboa considera que la obra poética de López Azuán es incomparable. Creadora de nuevos conceptos estéticos de escribir versos y hacer poesía. La genialidad de sus metáforas conceptúan la belleza poética más allá de los cánones convencionales, fluyen como éter natural mostrando lo mejor de las interioridades más profundas del ser humano, pues le escribe al hombre, a su relación con el mundo y las pequeñas cosas, haciéndolas trascendentes por simple que parezca, extrayendo del hombre su propia esencia.

El poeta Bernardo SilfaBor expresa sobre el texto Paraísos del Cuerpo que en este se recrea desde el mismo texto en la diversidad lectoral de su flora-fauna dialógica para sentenciar en cada impulso creativo esa realidad vital que endulza o amarga, abre o cierra, alegra o entristece, suaviza o endurece la existencia.

El poeta Ramón Oviedo opina que Virgilio es un prolífico y fecundo escritor con más de una decena de obras escritas, unos veinte premios literarios, un experimentado escritor de obras de teatro y un orientador de los jóvenes que buscan en la literatura el refugio a sus inquietudes.

Finalmente, lalaureada escritora Emilia Pereyra estima que Virgilio López Azuán es un animador cultural, un poeta y narrador altamente comprometido con la literatura, quien a lo largo de los años ha demostrado su talento creador, una gran disciplina y una enorme entrega al fascinante oficio de la escritura.

Concluyo esta entrega de TRAYECTORIAS LITERARIAS DOMINICANAS con un poema en prosa de Virgilio López Azuán:

Cuando Llueva para arriba

Cuando llueva para arriba las plantas crecerán para abajo y las raíces minarán el cielo con marañas interminables, con la eterna enredadera donde la luna verá los “ríos verticales”.

Una costumbre de nubes se hará en la tierra, estrellas entre piedras hablarán del vuelco de la lluvia, del agua entre la hiedra. Cuando llueva para arriba al suelo llegarán los cometas con sus cabezas locas de fuegos en piruetas. Y el mar confundirá el horizonte que en el cielo se ha invertido.

Todos miraremos al otro lado sin miedo a las estatuas de sal, ni a que no encontremos

del mismo lado los girasoles. Y los muertos que tanto miraban al cielo volverán los ojos para buscar el orbe prometido.

Todo alrededor estará bocabajo, los perros patas arribas ladrarán a la noche buscando fantasmas entre los árboles. Cuando llueva para arriba caminaremos sobre las nubes cargando la tierra con su peso adolorido.

Por Ramón Saba

Y entonces, sobre nuestras cabezas huecas entrarán las estrellas para despertar las luces y hacer que llueva en una tierra nueva.

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