Trayectorias Literarias Dominicanas: José Ángel Bratini

Por Ramón Saba jueves 6 de julio, 2017

Nació el 20 de abril de 1987, en Sabana de la Mar, provincia Hato Mayor.

 

Esencialmente poeta, aunque también ha escrito algunos ensayos y artículos periodísticos, además de unas leyendas, que bien podrían ubicarlo también como narrador. Realizó sus estudios primarios  y secundarios en centros educativos administrados por monjas de la Orden de la Inmaculada Concepción. En 2006 inicia sus estudios superiores en la Universidad Autónoma de Santo Domingo (UASD), primero en la carrera de Educación mención Filosofía y Letras, pero dos años después pasa a licenciatura en Letras; etapa en que inicia sus primeros contactos con el ambiente literario de Santo Domingo.

Su primera participación en un grupo literario fue en el taller César Vallejo de la UASD, al cual llegó por referencias de algunos de sus maestros de la universidad, principalmente por el escritor y periodista Rafael Peralta Romero, quien lo refiere con el poeta Miguel Antonio Jiménez, su director, en el  cual participó en sus primeros recitales. Forma parte del Círculo Literario El Viento Frío, compartiendo espacio y experiencias con las poetas Isis Aquino y Rossalina Benjamín. Asiste con regularidad al Festival de Poesía en la Montaña, evento que organiza la escritora Taty Hernández.

 

José Ángel Bratini ha trabajado como corrector de estilo en el periódico vespertino El Nacional, en el cual también publicó, ya para el 2015, sus primeros artículos literarios compuestos por una serie de escritos sobre la poesía inédita de los jóvenes de su generación y actualmente es editor del portal digital del periódico El Nuevo Diario.

 

En su haber bibliográfico ya se registran importantes títulos como El álbum K (magistral producción poética que fue lo primero que leí de este poeta, en el que descubrí una voz malditamente diferente a las de su tiempo, pletórico de imágenes fuertes con sabor a futuro); De leyendas; Teoría del cuerpo y Flores de beleño. Conoce al editor español José María Quintana en 2016, en Santo Domingo, a través del poeta León Félix Batista, director de la colección de autores dominicanos de Amargord editores, quien lo recomienda para formar parte de esa serie. Conocedores de la línea creativa de José Ángel Bratini, son de opinión que en cada una se descubre un autor sin tachas ni maculas. Su joven, pero intensa obra, ha sido incluida en importantes antologías y publicaciones, tales como Revista Vetas; La raíz invertida; Voces del este; Material inflamable; Voces de Latinoamérica; Eros y poiesis; Germinar sobre el asfalto, entre otras.

 

En la corta, pero significativa trayectoria de José Ángel Bratini, ha acumulado importantes reconocimientos y premios, tales como obtener el tercer lugar por el número de libros leídos y por el nivel de análisis exhibido en las olimpiadas de lectura en el año 2004. Es premiado en 2010 por su poema “Muñeca malcriada”, en el Certamen Nacional para Talleristas del Ministerio de Cultura. En de la Feria Internacional del Libro de Santo Domingo 2012 ganó el premio de Poesía Joven, con el poemario “El álbum K. En 2013 es premiado nuevamente en primer lugar, con el poema “El método y sus desvaríos consecuentes”, por la Feria Regional del Libro, celebrada ese año en la provincia San Pedro de Macorís.

 

La poeta y ensayista Jennet Tineo expone en un ensayo sobre la obra El álbum K de  Bratini: “Ensanchándose ante unos pocos las verdades y la frontera inalterable que separa la realidad sensible de esa solo alcanzable con el haluro de plata más potentes para desarticular un alfabeto en negativo, El Álbum K de José Ángel Bratini es una colección de imágenes no reveladas, a la espera de la precisión del lector, de su apetito morboso y necio para navegar a tientas una ciudad de sombras, la perfecta utopía invertida o distopía: la ciudad del infra-sueño.Él rasga la urbanidad con su furia en blanco y negro, nos pone de frente el océano gris de la duda, el aplauso acampado de un reloj marca pasos, el delirio de quien es capaz del sacrificio propio por el exterminio de la parte cancerada del planeta. El álbum K dibuja el tiempo como una soga que nos aprieta el cuello, sujetándonos de los sueños más elevados y dejándonos caer repentinamente de pie y sin tocar el suelo para bailar con la muerte la cruel realidad sobre la que levitamos.”

 

La poeta Rossalinna Benjamín estima que José Ángel Bratini es poseedor de una voz madura, vibrante y profunda, que nos viene a provocar con una propuesta de alto vuelo: una prosa poética de un ritmo narcotiazante y voluptuoso que nos deleita con la misma macabra fascinación que lo haría un filme de suspenso de connotaciones deliciosamente eróticas. “Urbanismo trascendente”, así se le podría catalogar a ese singular estilo suyo, que impacta con la fuerza del más devastador huracán dejando secuelas inesperadamente agradables. Su temática golpea cruel, brutal, irrefrenable, para luego sorprendernos con los besos más delicados de una posible (solo posible) piedad. Portando como arma su lenguaje –una auténtica elevación del urbanismo, con referencias vividas, padecidas, disfrutadas en un largo recorrido por la educación lectoescritural, Bratini definitivamente seduce. Su poesía es un ataque a los sentidos de un tono despiadadamente intenso, rebelde, inevitable y siempre asombroso. Todos los malditos convergen allí en complicidad con los clásicos, lo curas, los desarrapados, las prostitutas, los más finos aristócratas y el pan de cada día.

 

Finalmente, el poeta Orlando Muñoz es de opinión que José Ángel Bratini exhibe la catadura de los auténticos poetas… Parece haber nacido en la poesía y para la poesía, pues se contonea en su propio mundo de palabras sin que las modas del momento le roben su voz propia. Su humor nos lleva de la bruma de Santo Domingo a la luz de Sabana de la Mar. De un poemario a otro, Bratini se adentra con aciertos en los problemas de su aldea y en los del más allá, en la física del cuerpo y en la metafísica del alma, entre la historia y la leyenda, entre el hastío y el deseo…

 

Concluyo esta entrega de TRAYECTORIAS LITERARIAS DOMINICANAS con un poema de José Ángel Bratini:

 

XXXIX

 

En cambio para mí

las lunas siempre serán

piedras demasiado lejos,

ecos de luz

y oráculos de melancolía

a los que muestro, a veces,

algunas grietas de mi pecho

y sin entenderlo bien

mi corazón se entristece

y se lastima.

Es que he estado solo

y he llorado

y he sentido el alma rodar entre mis pasos.

Pero es poco todavía,

me repito, aunque esté sordo

y no quiera escuchar

y sienta rabia

de esos días que odio por tullidos.

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