Trayectorias Literarias Dominicanas: Jesús Paniagua

Por Ramón Saba

Jesús Paniagua

Nació el 7 de junio de 1990 en Santo Domingo. Su segundo apellido es Matos.

Escritor cuyo género es la novela. Se recibió de ingeniero civil en la Universidad Iberoamericana (UNIBE) y posteriormente completó una maestría en Creación Literaria en la Universitat Pompeu Fabra, Barcelona, España. Laboró en la empresa Auto Paniagua donde ocupó la posición de vicepresidente ejecutivo. Actualmente se desempeña como secretario general de la Comisión Nacional Dominicana para la UNESCO, cuya proximidad con mi espacio de trabajo es a un piso de distancia (Biblioteca Nacional Pedro Henríquez Ureña, lo que nos permite conversar muy a menudo.

En el haber bibliográfico de Jesús Paniagua se descubren ya tres novelas a pesar de su joven existencia, ya que cuenta apenas con 31 años de edad, cuyos títulos son Duendes de sueños rotos (2010), Otro día como Ayer (2013) y su más reciente producción Memorias de una mula (2019); lo que indica que, a ese ritmo y si no se presentaran obstáculos en su camino, estamos frente a un escritor que habrá de producir una considerable obra. En el año 2010 escribió “Pamela”, un cuento que forma parte de la antología “Sortilegio”, que posteriormente fue llevado al cine. Entre sus autores favoritos se encuentran Thomas Mann, William Faulkner, John Dos Passos, Mario Vargas Llosa, Juan Bosch y Gabriel García Márquez, entre otros.

Jesús Paniagua ha participado en innumerables actividades literarias y en la Feria Internacional del Libro de Madrid, España, en el 2019, presentó su más reciente novela y dictó una conferencia al respecto.

El crítico literario y escritor Luis Beiro Álvarez (a quien nuestro invitado considera su “padre literario”) nos cuenta que Jesús Paniagua lleva mucho compartiendo sus responsabilidades laborales con el aprendizaje de la escritura, tal vez desde su temprana adolescencia. Suya fue la impronta de los principiantes que se deslumbran ante el hecho literario. En sus años de formación, esa impronta lo llevó a publicar historias que no resonaron como él esperaba. No se amilanó. Continuó sumido en la lectura y en determinado momento asumió el riesgo: se fue a España con su sueño en ristre. En ese país comenzó a idear Memorias de una mula a partir una experiencia inolvidable: en una visita a la cárcel Najayo Mujeres, la vida lo puso frente a una convicta que utilizaba su cuerpo como mula. Los temores no existen para este escritor que irrumpe en nuestro medio cultural como una figura emergente. No pertenece a grupos ni tendencias, sino a su propia convicción natural como fabulador de historias. Jesús Paniagua ha logrado un poder de síntesis propio de quien ha comenzado a alcanzar su madurez. Frases cortas, oraciones de lograda síntesis, parlamentos fuertes y precisos y capítulos breves, concentrados y condensados, son algunas de las virtudes de esta historia que atrapa al lector desde sus mismos inicios.

La articulista Anibelca Martínez confiesa que Jesús Paniagua nos sorprendió con su primera novela Duende de sueños rotos a los 19 años, donde puso en evidencia el talento del que era dueño, pero también su creatividad a la hora de escribir historias que conecten con el lector, a tal punto que le granjeen un espacio en el parnaso de la posteridad y su técnica evidencia su narración precisa y sin concesiones, al contar una historia en la que con facilidad el que lee logra compenetrarse con lo contado, de manera que además de entretener, conmueve y motiva a la reflexión.

Finalmente, la periodista y escritora Emilia Pereyra considera que Jesús Paniagua pertenece a las últimas hornadas literarias y es de los pocos del solar que han saltado al ruedo exterior con la publicación de Memorias de una mula, novela relativa al narcotráfico, tema al que se le ha sacado mucho provecho en el extranjero, pero que sigue estando pendiente en la narrativa dominicana.

Concluyo esta entrega de TRAYECTORIAS LITERARIAS DOMINICNAS con un fragmento del capítulo 16 de la novela Memorias de una mula de Jesús Paniagua:

“La única causa para que le hubieran detenido el furgón era que Malafé no hubiera hecho el pago correspondiente. Cuando Ivamar Santos llegó a la aduana con dulces típicos, la encargada no quiso darle detalles con respecto a la detención del cargamento. Sólo que, en días pasados, habían recibido varios furgones de electrodomésticos y que, tan pronto terminaran con ellos, avanzarían con los plásticos.”

POR RAMÓN SABA

 

 

 

Comenta

Apple Store Google Play
Continuar