Trayectorias Literarias Dominicanas: Franklin Domínguez

Por Ramón Saba jueves 2 de marzo, 2017

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Ramón Saba

Trayectorias Literarias Dominicanas

Ramón Saba Iván García Guerra

Nació en Santiago de los Caballeros, el 5 de junio de 1931. Su segundo apellido es Hernández.

Dramaturgo, actor, director de teatro, abogado y político. Estudió actuación en la Escuela Nacional de Bellas Artes en Santo Domingo. Se graduó en Filosofía y de Doctor en Derecho en la Universidad Autónoma de Santo Domingo. Tiene estudios avanzados en dramaturgia en la Universidad de Texas en Austin. Fue director de Información y Prensa de la Presidencia en los gobiernos de los presidentes Juan Bosch, Rafael Molina Ureña, Francisco Alberto Caamaño Deño, Héctor García-Godoy y Antonio Guzmán .

En tres oportunidades ha sido Director General de Bellas Artes. Fue además presidente de la Sociedad de Autores y Compositores Dramáticos y también del Colegio Dominicano de Artistas del Teatro. Fundó la agrupación política Movimiento de Conciliación Nacional, llegando a ser su candidato presidencial en una ocasión. Ha representado al país en numerosos festivales internacionales de teatro, tales como los de México, Aruba, Cuba, Venezuela, Puerto Rico, Nueva York, Alemania, Panamá y Honduras, entre varios más. Es miembro correspondiente de la Academia Dominicana de la Lengua. Director desde el 2000 del Grupo de Teatro del Banco de Reservas de la República Dominicana.

Franklin Domínguez ha escrito más de ochenta obras teatrales, muchas de las cuales han sido estrenadas en importantes escenarios internacionales, como el Teatro Garnier de Mónaco, el Theatre Royal du Gymnase de Bélgica, el Madison Square Garden de Nueva York, el Estadio Roberto Clemente de Puerto Rico, el Teatro Nacional de El Salvador, el Teatro Nacional de Honduras, el Teatro Repertorio Español en New York.y por supuesto el Teatro Nacional de República Dominicana. Entre sus títulos más importantes, señalamos a Éxodo; El Vuelo de la Paloma; Alberto y Ercilia; Espigas Maduras; La Broma del Senador; Se Busca un Hombre Honesto; Mi Tía la Jamona; Que Buena Amiga es mi Suegra; Omar y los demás; Lisístrata odia la política; Los borrachos; Drogas; Las extrañas presencias; Bailemos ese tango; Duarte, fundador de una República; La telaraña del poder; Tú también morirás; Ojalá hoy fuera ayer; Hostos: el hombre que anhelaba una patria; Prud’Homme: La historia de una canción; Los sueños de Lincoln; El último Instante (Monólogo Femenino); La Cena de las Solteronas; Vive, Juan Pablo, Vive! y Mi Padre: Ese Desconocido. Su obra ha sido colocada en renombradas antologías, tanto nacionales como extranjeras.

Entre los múltiples premios y reconocimientos acreditados a la trayectoria de Franklin Domínguez, podemos mencionar que en 1979 recibió el premio Gran Dorado como el artista más sobresaliente del año. Su obra La broma del Senador obtiene dos premios en Bélgica, en 1965 y 1980. En 1983 ocupó el primer puesto en el Certamen Internacional de Dramaturgos Diego Fabbri, celebrado en Italia. 3 veces ganador del premio de la Asociación de Cronistas de Espectáculos de New York (ACE). Ha sido merecedor del Premio Anual de Teatro Cristóbal de Llerena en nueve ocasiones.

En 2003 recibió el apetecido Premio Nacional de Literatura, reconocimiento otorgado por el Estado Dominicano y la Fundación Corripio por la obra de su vida. Ganador como mejor actor en el Festival Internacional de Cine de Honolulu, por el cortometraje “El Fallo” también ganador del premio Ley de Plata a la Excelencia en Cinematografía.

En el 2008 recibió en Puebla, México, la Orden de Carlos V, con la que fue declarado dramaturgo real. En 2010 durante su visita a Las Vegas, el Estado de Nevada declaró el 5 de junio (fecha de su nacimiento) como el “Día de Franklin Domínguez. En 2011 recibió el doctorado honoris causa por la Universidad Tecnológica de Santiago (UTESA). Fue exaltado al Salón de la Fama Casandra Damirón por el Consulado Dominicano en Nueva York en 2012. En el 2013, La Universidad Autónoma de Santo Domingo (UASD) lo invistió como profesor honorario de la Facultad de Artes.

Uno de los grandes aportes de Franklin Domínguez a su nación, radica en haber sido productor, guionista y director de La silla, primera película realizada en República Dominicana; monólogo cinematográfico protagonizado por el actor y publicista Camilo Carráu, el cual planteaba el problema de la juventud dominicana bajo el régimen del dictador Trujillo, el cual se estrenó a principios de 1963, con una duración de una hora y 18 minutos. La gran pena sobre este film es que, por extrañas razones, no hay rastros de su existencia. Franklin ha participado además en varias películas en calidad de actor.

La periodista Julissa Matos nos recuerda que a temprana edad, Franklin Domínguez supo que su gran pasión era el teatro, tanto así, que desde aquel entonces ya montaba espectáculos en su natal Santiago. Conforme pasaba el tiempo se preparaba cada día para ser mejor en esta rama artística. Su entusiasmo por la dramaturgia era enorme, pero más grande era el amor que sentía por su padre, y por complacerlo ingresó a la Universidad Autónoma de Santo Domingo, donde se graduó de Licenciado en Derecho. Tras haber obtenido el título, se lo entregó en sus manos y continuó con lo que en verdad le apasionaba.

El periodista Jhonatan Liriano afirma que lo de artista de Franklin Domínguez le viene de familia. Entre sus hermanos hay cantantes, músicos y pintores. Él es un “valor cultural” de la nación, así lo reconoció el gobierno dominicano. Todavía anda por esta media isla y por el mundo llevando dentro de la valija de su cuerpo un arte milenario que se hace palabra, idea, cuerpo, confrontación y sueños: el teatro. Nadie puede citar enteramente la historia o la actualidad teatral del país sin mencionar su nombre, que suena a talento, a profesionalidad, a entrega. Y es que Franklin Domínguez es el más prolífico dramaturgo dominicano, maestro de varias generaciones de teatristas que se formaron entre la rigurosidad de sus montajes.

Finalmente la crítica y periodista Ángela Peña nos acerca a hechos históricos importantes en la vida de Franklin Domínguez, de quien dice que este conoció a la heroína y mártir Minerva Mirabal cuando estudiaban derecho y se hicieron buenos amigos, pero que él acabó quedando prendado de su belleza, la que calificaba de diosa.

Concluyo esta entrega de TRAYECTORIAS LITERARIAS afirmando que Franklin Domínguez es, sin lugar a dudas, uno de los grandes maestros del teatro dominicano, pionero del cine en nuestro país y que su obra Lisistrata odia la política se quedó grabada por siempre en mi memoria, porque recuerdo que cuando la disfruté en escena, el gran actor dominicano Niní Germán improvisó un papel, fuera del guion, en el cual satirizaba a uno de los personajes de la obra y esa actuación fue realmente brillante, como la obra misma.

 

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