Trayectorias Literarias Dominicanas: Francisco Henríquez y Carvajal

Por jueves 11 de agosto, 2016

Nació en Santo Domingo el 14 de enero de 1859 y falleció en Santiago de Cuba el 6 de febrero de 1935, a los 76 años de edad.

Escritor, ensayista, poeta, médico, abogado, pedagogo y político. Figura paterna de la más notable familia de ilustres dominicanos: Esposo de la considerada madre de la poesía de nuestro país Salomé Ureña, padre de nuestro más importante intelectual Pedro Henríquez Ureña, además de sus otros no menos brillantes hijos Camila, Max y Frank Henríquez Ureña; además hermano menor del poeta Federico Henríquez y Carvajal.

Estudió Derecho Romano bajo la tutela de Félix María Delmonte; también orientado por Eugenio María de Hostos estudió Derecho Constitucional; continuó su preparación académica en Filosofía en el Seminario Conciliar de Santo Tomás en Santo Domingo; posteriormente se graduó en el Instituto Profesional de licenciado en Derecho y en ese mismo recinto educativo obtuvo un diplomado como Maestro Normal; Se graduó de licenciado en Medicina y Cirugía y finalmente logró con mérito académico el doctorado en Medicina en la Universidad de La Habana, Cuba. Fue profesor en la Escuela Normal fundada por Hostos; también en el Instituto de Señoritas que dirigía su esposa, la insigne poeta Salomé Ureña y fue cofundador, junto a José Pantaleón Castillo, de la Escuela Preparatoria, bajo el criterio pedagógico de su maestro y amigo Eugenio María de Hostos.

Se tiene la convicción que la profesión a la que se consagró durante más de medio siglo fue a la medicina, y que fue Francisco Henríquez y Carvajal, quien con mayor ahínco utilizó las más florecientes técnicas en la práctica quirúrgica de esa época. Ejerció la medicina por mucho tiempo en Cabo Haitiano y en Haití.

Ocupó la dirección del periódico El Maestro. Fue Ministro Plenipotenciario en Haití, designado por el presidente Cáceres y Ministro de Relaciones Exteriores en el gobierno de Juan Isidro Jiménez. Finalmente llegó la presidencia de la República Dominicana a mediados del 1916, pero su actitud patriótica lo llevó a ser derrocado por las fuerzas intervencionistas norteamericanas. Con el dictador Rafael Leónidas Trujillo fue designado Ministro Plenipotenciario en Francia y luego en Cuba, donde donde murió.

El legado escritural de Francisco Henríquez y Carvajal cuenta con ensayos de gran valor, entre los que podemos mencionar Informe sobre los restos de Colón, publicado en el 1882; De la fiebre puerperal (1886); Sobre el lugar cierto en que reposan las cenizas de Cristóbal Colón (1892); Contrato con la improvement y demás compañías americanas (1901); La República Dominicana en la Conferencia Internacional de La Haya (1908) y Cayacoa y Cotubanamá (1985). Lógicamente su bibliografía pasiva está muy bien plantada en obras que le han sido dedicada a su trayectoria, tanto como político, escritor, médico y humanista.

El investigador genealígico Jaime Read considera que en nuestra historia nacional encontramos familias que durante varias generaciones han aportado valiosos ciudadanos que han tenido una influencia notable en la vida dominicana. Una de estas es la familia Henríquez. Este apellido se origina en la península Ibérica, tanto en Portugal como en España, de familias judías sefardíes que marcharon posteriormente hacia el norte, llegando a Holanda, a raíz de la expulsión de judíos luego de la Reconquista. De allí parten hacia las colonias neerlandesas del Caribe, llegando a Curazao.

El reconocido bibliógrafo y escritor dominicano Miguel Collado, asegura que Francisco Henríquez y Carvajal fue un patriota, gran amigo de José Martí y Eugenio María de Hostos. Del prócer puertorriqueño fue, como su hermano Federico y como su esposa Salomé, uno de sus colaboradores más cercanos. Francisco tuvo como maestro y mentor pedagógico al educador y patriota puertorriqueño Román Baldorioty. Admirado y respetado en la patria de su amigo Martí, fue objeto de un reconocimiento póstumo con ocasión de cumplirse el primer centenario de su natalicio en 1959. Resultado de esa conmemoración es el libro “Homenaje de Cuba al preclaro dominicano don Francisco Henríquez y Carvajal en el centenario de su nacimiento”.

Concluyo esta entrega de TRAYECTORIAS LITERARIAS DOMINICANAS con un fragmento de un poema de Francisco Henríquez y Carvajal:

Al pasar

(En recuerdo de mi inolvidable esposa)

Ayer no más, cuando en afán perenne

de hallar a tus pulmones nuevo aliento,

en rápido bajel, arrebatados,

posamos nuestra planta en este suelo;

Cuán frescas brisas a bañar tu rostro

bajaron en tropel de la montaña!

Cuál se ensanchaba el horizonte inmenso

a la esplendente luz de la mañana!

“Qué bien respiro” prorrumpiste en gozo;

y al brillar en tus ojos la esperanza,

yo abandoné mi religión de médico

y convertí a los cielos la mirada!

¡Qué bien respiras! Cuán puro y suave

es el ambiente de esta playa hermosa!

¡Cuál se derrama la vida en los espacios!

¡Cuánto es en bien Naturaleza pródiga!

Y el pájaro cantó desde el ramaje

mientras la flor sus pétalos abría;

y nuestros hijos en alegre coro

bulliciosos sus voces esparcían.

Y el mar y la ciudad y la montaña

y el pájaro y la flor y la arboleda

ay! nos hablaban de una dicha estable,

de vida y bienestar, de paz serena…

Por Ramón Saba

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