Trayectorias Literarias Dominicanas: Carmen Natalia

Por Ramón Saba viernes 23 de abril, 2021

Nació en San Pedro de Macorís el 19 de abril de 1917 o sea que hace unos días se celebró su natalicio), cuyo nombre completo es Carmen Natalia Martínez Bonilla y falleció en Santo Domingo Murió el 6 de enero de 1976.

Escritora, periodista, feminista y poetisa romántica. Firmó sus trabajos literarios con sus nombres de pila, sin utilizar sus apellidos. Estudió en la Escuela Salomé Ureña.

Completó algunos cursos en la Universidad de Santo Domingo, antiguo nombre de la hoy Universidad Autónoma de Santo Domingo. Colaboró tanto en Los Nuevos como en La Poesía Sorprendida. Emigró hacia Puerto Rico en el 1950 en calidad de exiliada, por las persecuciones políticas a que fue sometida por el gobierno del entonces dictador Rafael Leónidas Trujillo Molina por su rebeldía contra el régimen despótico; en esa hermana nación escribe gran parte de sus obras, algunas de las cuales fueron presentadas por la radio y la televisión puertorriqueña en el que también fue directora de la revista Ventanas.

Carmen Natalia Martínez Bonilla

A la caída de Trujillo, fue nombrada Embajadora Alterna en las Naciones Unidas y posteriormente Representante Alterna en el Consejo de la OEA presidenta de la Comisión Interamericana de Mujeres (CIM) de la OE y delegada de la República Dominicana en la Junta Directiva de UNICEF. Fue la representante del país en congresos sobre liderazgo y capacitación femenina en diversos países de Latinoamérica, como Colombia, Perú y Brasil.

En su poesía se percibe dolor, soledad y angustia. Fue una mujer valiente que enfrentó la tiranía. El hombre tras las rejas es un extenso monólogo donde plasma lo desgarrador del gobierno del sátrapa dictador al que combatió con tesón. Su novela La victoria es novedosa y digna de ser leída. Natalia fue una escritora con inquietudes estéticas y espirituales muy profundas.

Su extenso poema Llanto sin término por el hijo nunca ha llegado le mereció un primer premio del Ateneo de Puerto Rico en el 1959. Otros títulos que completan parte de la obra de Carmen Natalia son Alma adentro (poesía); en teatro infantil Adaptaciones de la Cenicienta y la Bella Durmiente, El milagro de la Epifanía, Estampas de la vida de María, Ha caído un anillo al mar, El retorno de la reina Mab, Luna Gitana y Monólogo tras las rejas y sus novelas La Victoria y Cristóbal.

Notables plumos, algunos de ellos ya ausentes de este plano, externaron opiniones favorables sobre esta distinguida escritora: El gran cuentista Virgilio Díaz Grullón consideraba que Carmen Natalia era la inspiración y el alma presente de la Juventud Democrática Dominicana (organización juvenil anti-trujillista surgida a mediados de 1940). También el renombrado poeta chileno Alberto Baeza Flores tuvo palabras de reconocimiento para ella: “Su poesía nada de rebuscamiento, eliminación de barroquismos y elementos usados por los románticos de fiebre y descontrol ardiente al exterior. Nuestro Poeta Nacional Pedro Mir también externó: “Fue coherente a sus principios y en sus versos aflora la nostalgia, el hastío por el hecho de vivir en una sociedad donde se negaba el derecho a la disensión, a la palabra, a los más elementales derechos humanos”. Nuestro queridísimo ensayista Mariano Lebrón Saviñón externó: “era de una poesía ágil y femenina, de alta categoría, que nada debe a Juana de Ibarbourou, Delmira Agustini o Gabriela Mistral y se yergue a la misma altura que ellas. Su poesía es un lirismo que brota fresco, como agua de la misma fuente de su corazón”. Su compueblano, el escritor Federico Jovine Bermúdez se refiere a ella: “Exquisita poeta petromacorisana que asombró a nuestro mundo intelectual con sus poemas de elegante factura y de hondo contenido humano con el mismo contenido social que alentaba en las obras de los poetas de su tiempo, porque Carmen Natalia escribió su poesía como una bandera que hizo ondear bajo los cielos más altos de la Patria.

Concluyo esta entrega de TRAYECTORIAS LITERARIAS DOMINICANAS con un sublime poema de Carmen Natalia:

Oda Heroica a las Mirabal

No hubo blancura igual a su blancura

Nardo, azucena, lirio… magnolia de su carne.

Carne hecha para el beso, fue pasto de las balas…

Las Mirabal cayeron bajo el plomo cobarde.

Ayúdame a subirlas al pedestal de piedra

donde graba la historia los nombres de sus mártires.

Ayúdame a decir que cosa grande hicieron

estas mujeres cíclopes, estas mujeres ángeles.

 

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