Trayectorias Literarias Dominicanas: Alejandro Arvelo Polanco

Por Ramón Saba jueves 30 de marzo, 2017

Nació en Gaspar Hernández, provincia Espaillat, el 9 de julio de 1959.

Ensayista, filósofo, abogado, profesor, gestor cultural, narrador, locutor y poeta. Posee licenciaturas en Filosofía y en Derecho, ambas obtenidas en la Universidad Autónoma de Santo Domingo. Posteriormente completó un diplomado de Estudios Avanzados en la Universidad Complutense d Madrid, donde también se recibió de Doctor en Filosofía, con méritos de Summa Cum Laude. Trabajó como monitor y luego como profesor de las Escuelas de Filosofía y de Derecho de la Universidad Autónoma de Santo Domingo.

Fue Director del Centro Universitario del Suroeste en dos ocasiones. Coordinador de Actividades Culturales y más tarde Director del Centro de Investigaciones Literarias de la Biblioteca Nacional Pedro Henríquez Ureña. También se desempeñó como Profesor de Lógica y Filosofía en la Universidad Interamericana y de Lógica Jurídica en la Pontificia Universidad Católica Madre y Maestra.

Fue Encargado de Proyectos de Investigación y Director de la Comisión de Filosofía y Epistemología de la Academia de Ciencias de la República Dominicana, de la cual es miembro activo. Se desempeñó por varios años como Director General de la Feria Internacional del Libro y finalmente Presidente de la Oficina de Coordinación de Logística Electoral de Madrid.

Alejandro Arvelo Polanco ha sido un conferencista, charlista y disertante en múltiples espacios donde ha gozado de invitaciones de relieve para exponer su gran caudal de conocimientos; tales fueron los casos del primer y segundo Congreso Dominicano de Filosofía (Memoria. Balance y utopía), además de tres conferencias en torno a la fragua de la identidad nacional dominicana (en Madrid y Pamplona), las batallas del 19 y del 30 de marzo (en Madrid y Valencia), y al pensamiento filosófico de Andrés López de Medrano (en Madrid y Asturias). Domina con fluidez aceptable los idiomas inglés, francés y por supuesto español.

En su haber bibliográfico podemos recoger los siguientes títulos: Si quieres filosofar (manual), Filosofía del silencio (ensayo), Secretos de la argumentación jurídica (tratado) y Andrés López de Medrano: criollismo, dominicanidad e hispanismo (ensayo). Su obra es material de consulta permanente para todo aquel que incurra con entusiasmo en las lides filosóficas y como muestra de gran autenticidad y elegancia en sus ensayos.

Alejandro Arvelo Polanco ha acumulado una gran cantidad de reconocimientos a lo largo de su trayectoria personal y profesional, entre los que podemos mencionar la dedicatoria de un día y designación de una calle durante la celebración de la XIX Feria Internacional del Libro Santo Domingo 2016. Ha sido reconocido formalmente por el Ministerio de Cultura, la Asociación Dominicana de Filosofía, la Sociedad Dominicana de Bibliófilos y por la Rectoría de la Universidad Autónoma de Santo Domingo. Formó parte, por edad y afinidad teórica y estética, de la denominada Generación de los 80; activista de la Sección Literaria del Movimiento Cultural Universitario; Director del Taller Literario Clima de Eternidad, en Madrid, España. Ha tenido la responsabilidad de prologar algunas obras que le han sido confiadas.

Siendo Alejandro Arvelo, conductor junto a la actriz y declamadora Yanela Hernández del programa televisivo Cita Cultural que se transmite diariamente por los canales de Radio Televisión Dominicana, fui sujeto de varias entrevistas realizadas por ellos y confieso que me hacían sentir como en mis aguas, pues ambos dominan el lenguaje literario con suma elegancia y grandilocuencia, lo que me permitía emitir mis pareceres con suma espontaneidad.

La poeta y abogada Máxima Hernández estima que Alejandro Arvelo es un pensador de grandes luces y altos vuelos, en quien se hermanan el conocimiento y el saber, de un modo majestuoso, los cuales se afianzan en su haber, tras ese mirar filosófico con el cual defiende su línea de pensamiento. Es además, un excelente orador. Un verdadero embajador de la palabra y abierto al diálogo. Extraordinario humanista. Es un maestro de maestros. Quien desde sus inicios en la vida pública y profesional, manifestara muestras de valores bien arraigados, sumamente medido, poseedor de un alto grado de responsabilidad, respetuoso, de criterios muy definidos y radicales, muy solidario y amigo de los amigos.

El escritor, poeta y pensador Juan Martínez Luque considera que la teoría expuesta de forma filosófica por Alejandro Arvelo Polanco abre un sinfín de especulaciones adyacentes para combinarlas con utilidad, dando forma a la sensibilidad de un mundo diferente, más hostil, más secreto, silencioso, carente de verbo, porque la nobleza de las expresiones mudas nos empujan al núcleo de la meditación donde todo es enigma y esclarece en nuestra mente el digno gesto de nobleza de no decir nada, para expresar todo, porque aquel que habla desmesuradamente desconoce el beneficio del silencio.

Por otro lado, la escritora Ibeth Guzmán nos recuerda que el libro Filosofía del silencio de Alejandro Arvelo Polanco hay que verlo como punto de partida para llegar a un fin concreto. Usarlo como filtro para encontrar la claridad de nuestras reflexiones, que sea éste el recipiente donde maduran nuestras ideas. En su texto nos plantea el silencio como una alternativa para reencontrarnos con nuestra subjetividad, con nuestra manera de interiorizar el mundo. Se nos propone callar al mundo para escucharnos a nosotros; pero escucharnos sin articular sonido, dialogar con nosotros para dejar al mundo exterior sin excusas para invadirnos con su angustia por defender el vicio de la constante locuacidad. Apartarnos de la necesidad de hablar aunque no tengamos nada qué decir, es un gesto que nos acercará a la luz.

Finalmente, el pintor y filósofo Dustin Muñoz advierte que la obra Andrés López de Medrano: criollismo, dominicanidad e hispanismo de Alejandro Arvelo Polanco es un libro que hay que leer y difundir en estos momentos cruciales en que nuestros jóvenes pierden el interés por el pasado y por el futuro y viven sumergidos en el presente inmediato que le ofrece la magia luminosa de la tecnología y que mientras permanecen hipnotizados se levantan construcciones parciales, intencionalmente dirigidas para confundir; en tanto se sirve de forma inexplicable un menú amplio de informaciones chatarras, a través de medios masivos de fácil acceso, que alejan a nuestros jóvenes del pensar reflexivo.

Concluyo esta entrega de TRAYECTORIAS LITERARIAS DOMINICANAS con un fragmento del ensayo Filosofía del silencio de Alejandro Arvelo Polanco:

“La soledad creativa supone un substrato cultural activo, un instrumental lógico adecuado, una cierta predisposición para el descubrimiento, el valor de callar frente a lo ignorado, humildad de alma y rebeldía de entendimiento. Silencio y soledad al margen de estas condiciones equivalen a pérdida de la perspectiva del conocimiento, a regodearse en el vórtice de la tristeza o la enfermiza ensoñación. El silencio del alma es la enfermedad irremediable de quienes delegan su derecho a la inquietud.”

 

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