Trascendencia del estudio del discurso

Por José Santana Guzmán

El discurso es ya un tema recurrente en nuestro medio. ¿Pero qué es realmente el discurso?  La respuesta a esta primera interrogante la encontramos de manera clara en autores como García Molina (2014), quien considera que el discurso constituye todo texto que posee fuerza sinérgica, que significa, que expresa y que al mismo tiempo presenta mucho más que las unidades que lo conforman. Este autor asegura que el discurso es aquella estructura lingüística que posee sentido, y aún más, que tiene universos semióticos propios. (Molina, 2014:33).

Asimismo, para Calsamiglia y Tusón (2001), abordar un tema como el discurso entraña adentrarse en el tratamiento de las relaciones sociales, de las identidades y de los conflictos, esto es, intentar entender cómo se expresan los diferentes grupos culturales en un momento histórico, con unas características sociales determinadas. Para estas autoras, durante este proceso los enunciados juegan un papel determinante, por tanto, reseñan que estas unidades se combinan entre sí para formar los textos, tanto orales como escritos. Asimismo, consideran que el texto… está constituido por elementos verbales combinados, que forman una unidad comunicativa, intencional y completa. Resaltan que, la particularidad del análisis discursivo reside en un principio general que asigna sentido al texto teniendo en cuenta los factores del contexto cognitivo y social que, sin que estén necesariamente verbalizados, orientan, sitúan y determinan su significación. (Calsamiglia y Tusón, 2001: 16, 17).

Las destacadas investigadoras de los estudios modernos del discurso establecen que, si bien un texto proporciona un material valioso para la interpretación, ese material, para ser interpretado cabalmente necesita la contribución de los elementos aportados por el contexto. (Calsamiglia y Tusón, 2001: 18).

En otro orden, al referirse a la importancia de la lingüística textual dentro del abordaje del análisis del discurso, las escritoras consideran que esta disciplina se plantea recuperando una cierta tradición filosófica y retórica, el estudio de unidades comunicativas que trascienden los limites oracionales para explicar la macroestructura –o contenido temático– y la superestructura –el esquema organizativo– citando a Van DIjk. (Calsamiglia y Tusón, 2001: 24).

 

Por José Santana-Guzmán

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