Trabajo o renuncia

Por Manuel Hernández Villeta Viernes 23 de Junio, 2017

El presidente Danilo Medina pide que lo dejen trabajar. Un grupo de intelectuales le exigió que renunciara. Un mandatario se elige en las elecciones para que trabaje y logre el desarrollo de su país. Si falla en esa tarea, están las próximas elecciones para ser castigado con el voto.
Constitucionalmente al Presidente Medina le quedan tres años por delante para trabajar y desarrollar su programa de gobierno. Los que no estén de acuerdo con su accionar tienen todas las vías legales para hacer oposición.

Pero hay que tener mucho cuidado con cualquier intento de cercenar un mandato Constitucional. Las violaciones a la libertad y al accionar político en el país, han terminado mal. Obligar a una renuncia, sería como dar un golpe de Estado institucional..

En toda América Latina se están dando los golpes blandos, donde se levantan códigos y motivos legales, y se deja a un lado a los hombres de cuartel. Muchos quieren borrar de su memoria que en este continente los golpes de Estado lo han dado tradicionalmente los militares, impulsados por los norteamericanos.
Pero el llamado golpe Institucional se hace a espaldas del pueblo, utilizando los votos parlamentarios y el accionar de las altas cortes. No creo que haya condiciones en el país para siquiera intentar esa aventura, por la composición del Congreso, la Suprema el Constitucional y el Electoral. Pero es bueno estar atentos.

Por demás, si medio centenar de intelectuales quiere pedir la renuncia del Presidente, tienen su derecho. Lo han hecho público en un comunicado calzado con sus firmas. Una simple nota de prensa no da perspectivas de conspiración. Habría que pasar a vías de hecho y no creo que este grupo pueda mover a algún simpatizante para tal aventura.

Al doctor Joaquín Balaguer se le pidió que renunciara a su cargo, porque se cometían en su régimen violaciones de los derechos humanos. Balaguer ni siquiera tomó en cuenta esa petición. Sin embargo, en unas elecciones donde el pueblo se lanzó a no permitir una nueva reelección, el doctor Balaguer fue derrotado y sacado del Palacio Nacional.

En los países desarrollados tiene que haber libre intercambio de ideas. Lo malo son las conspiraciones in-situ. Mientras caminen dando la cara y evitando tremendismos calenturientos, los de la Marcha Verde tienen derecho a su protesta.

Ahora, todavía está pendiente quién da el financiamiento de esa Marcha que utiliza el color Verde. Las voces de tertulias hablan de grupos empresariales, pero también que los hilos los mueve la embajada de los Estados Unidos. ¿Qué buscarían los norteamericanos apoyando esa Marcha Verde y a la mal llamada sociedad civil?. Tengo una respuesta, pero lo trataré en otro comentario.

Si el presidente quiere que lo dejen trabajar, denle la oportunidad. Háganle toda la oposición que quieran, en el marco de la democracia y el orden, y esperen su turno. Si cuentan con la popularidad suficiente ustedes pueden tomar el poder por vía legal el próximo 2020. ¿Qué, huelen a masas?. ¿No?. A pasito lento y suden la calle. ¡Ay!, se me acabó la tinta.