Trabajando en el metaverso

Por Arturo López Valerio

Imagine un mundo en el que pueda tener una conversación junto a la playa con sus colegas, tomar notas de reuniones mientras flota alrededor de una estación espacial o teletransportarse desde su oficina en Santo Domingo a Punta Cana, todo sin dar un paso fuera de su puerta principal.

Estos ejemplos ofrecen solo un vistazo a la visión futura del trabajo prometido por “el metaverso”, un término acuñado originalmente por el autor Neal Stephenson en 1992 para describir un mundo futuro de realidad virtual.

Según Mark Zuckerberg, fundador de la red social Facebook, “la realidad virtual fue una vez el sueño de la ciencia ficción. Pero el Internet también fue una vez un sueño, al igual que las computadoras y los teléfonos inteligentes”. Es un sueño que ha sido perseguido por generaciones y que los avances en la computación y modelos de negocio digital lo colocan más cerca de lo jamás pensado.

El metaverso promete traer nuevos niveles de conexión social, movilidad y colaboración a un mundo de trabajo virtual. Las plataformas inmersivas como Next Meet, Evveland y Pixel Max, los avatares digitales –visibles o no, de los empleados pueden entrar y salir de oficinas virtuales y salas de reuniones en tiempo real, caminar a una mesa de ayuda virtual, hacer una presentación en vivo, relájese con colegas en una sala de networking, o pasear por un centro de conferencias o una exhibición virtual.

Un impacto inmediato del metaverso está en la facilidad de comprensión, por ejemplo: si está incorporando a nuevos colegas y les muestra o les da un documento PDF para presentar la empresa, por lo regular perderán la concentración después de 10 minutos. Aprenden más caminando por un salón virtual, que al leer un documento.

Desde ahora, las organizaciones deben pensar en crear lugares de trabajo inmersivos diseñados para mejorar la cohesión del equipo, el bienestar de los empleados y la colaboración. Estos lugares de trabajo virtuales, a los que se ingresa a través de un sistema basado en la web en su computadora, no requieren auriculares, pueden incluir las características como:

Experiencias de “encuentro”: La tecnología inmersiva que le permite ver los avatares de sus colegas en tiempo real, lo que facilita detenerlos para conversar cuando se encuentra con ellos en el lugar de trabajo virtual. Las conversaciones informales y espontáneas representan una gran cantidad de comunicaciones comerciales (la investigación del Tabuga Digital Economy Report sugiere que ocurre hasta un 90% en áreas como I+D) y durante la pandemia perdido mucho de esta comunicación vital.

Espacios de bienestar: Son áreas dedicadas para que los usuarios del mundo se tomen un descanso y experimenten algo diferente. Crear áreas de bienestar diseñadas como bosques o acuarios o incluso los empleados podrían estar en la luna. Estas áreas pueden contener contenido a pedido, como meditaciones guiadas y/o clases de ejercicios.

Ordenes virtuales en su espacio físico: Las empresas pueden agregar características como la posibilidad de pedir comida para llevar, libros y otras mercancías dentro del entorno virtual y recibirlos en su espacio físico u otra ubicación.

Seguimiento en tiempo real: Al igual que en el lugar de trabajo físico, se puede caminar alrededor y obtener esa mirada panorámica del entorno de la oficina, los supervisores podrán ver dónde se encuentran sus colegas y quién está libre, para una charla rápida, etc.

El trabajo basado en el metaverso es una tendencia que coincidirá con las experiencias virtuales que los trabajadores, en particular los más jóvenes (la Generación Alpha), esperan de la tecnología como parte de su vida de consumo digital y de juego.

Comenta

Apple Store Google Play
Continuar