Trabajadoras con discapacidad demandan justicia laboral en Nicaragua

Por EFE domingo 14 de marzo, 2021

EL NUEVO DIARIO, MANAGUA.- Un grupo de 160 mujeres que quedaron discapacitadas en sus puestos de trabajo demandaron este domingo justicia laboral en Nicaragua, donde, según afirmaron, se les niega tanto el empleo como la pensión legal por invalidez.

Las mujeres, que trabajaban en empresas de zonas francas que producen prendas para marcas como Under Armour, Nike o Adidas, señalaron que, a pesar de haber superado el mínimo de cotizaciones para recibir una pensión por invalidez que incluye medicamentos, las autoridades les niegan el beneficio.

“Tengo hernias en la columna, tengo reventados los tendones (en las manos), tengo 1.032 cotizaciones (de un mínimo cotizable de 750), pasé un año de subsidio, al regresar a la empresa me echaron, y en el INSS (Instituto Nicaragüense de Seguridad Social) me negaron todo, me dijeron que yo estoy apta para trabajar”, dijo Lidia Rodríguez, entre llantos.

“Yo tengo todas mis cotizaciones pagadas y no tengo derecho a medicamentos, tengo tendinitis, sufro convulsiones, no puedo mover mi brazo izquierdo, pero no tengo acceso a la pensión por invalidez”, señaló Reyna Morán.

Los casos fueron expuestos en el “XXIII Coloquio de mujeres trabajadoras y desempleadas: Misoginia y todas las formas de violencia contra las Mujeres”, celebrado este domingo en Managua.

Según el Movimiento María Elena Cuadra, que organizó el coloquio, al menos 160 mujeres se encuentran en una situación similar, con procesos legales, fallos en contra, y sin que el Poder Judicial se pronuncie sobre sus apelaciones, con lo cual, las trabajadoras siguen en el limbo legal y social, ya que no pueden conseguir empleo ni acceder a beneficios de ley.

“Trabajé para empresas que le producen a marcas reconocidas, como son Under Armour, Adidas, Nike, mis manos quedaron dañadas, le pido a las instituciones que pongan conciencia y que valoren nuestros años de trabajo, que nos entreguen las pensiones, tengo dos hijos que dependen de mí, pero vivimos con lo que recibe mi esposo, 3.200 córdobas (91,5 dólares mensuales)”, indicó Yadira Juarez.

Las demandantes señalaron que incluso los médicos que rinden cuentas al INSS hacen caso omiso a sus padecimientos. “No me hicieron estudios, fui donde otro médico, tengo sinusitis crónica, fractura en un disco, hernia discal, desvío de columna, me quieren dejar como enfermedad común”, dijo Orbelina Díaz.

Actualmente el INSS enfrenta problemas financieros, ya que para 2021 se espera que acumule un déficit récord de 230 millones de dólares, debido principalmente a la reducción de casi 200.000 afiliados como producto de la crisis sociopolítica que vive Nicaragua desde 2018, y la deuda de aproximadamente 500 millones de dólares que el Estado no logra saldar.

Adicionalmente la institución enfrenta problemas de credibilidad, ya que su director, Roberto López, tiene sanciones internacionales desde 2019 por “abuso de derechos humanos y corrupción”.

Las denuncias son parte del libro “Sobrevivir a la maquila”, que recoge testimonios de mujeres víctimas de trastornos musculo esqueléticos, que fue auspiciado por el Movimiento María Elena Cuadra y presentado durante el coloquio.