Torpedeando una gran inversión

Por Luis Brito lunes 3 de diciembre, 2018

El temor a la competencia no debe ser, bajo ninguna circunstancia, una razón valedera, ni justa, para que un grupo de empresarios se oponga al nacimiento de un proyecto turístico, como aparentemente ocurre con el torpedeo que un sector realiza a la construcción del Hotel Moon Palace en Macao, Higüey, provincia La Altagracia.

Los argumentos de los hoteleros del Este para rechazar este proyecto, o al menos las consideraciones que se conocen públicamente, son insostenibles, débiles, y hasta cierto punto, absurdos.

La fragilidad de la argumentación desnuda intereses particulares, y no de otra índole, que subyacen en esa campaña, la que al final tendrá que terminar de manera infructuosa, en el intento de parar el desarrollo que requiere una comunidad empobrecida y necesitada como lo es Macao y toda esa zona que la rodea.

La anuencia del presidente Medina con su presencia en el inicio de los trabajos, el endoso del Ministerio de Turismo con la aprobación de todos los procedimientos y requisitos correspondientes, desmonta cualquier intento de boicotear una inversión de 30 mil millones de pesos, cifra ofrecida por los inversores.

El Moon Palace proyecta ser una bendición económica para Macao y su entorno, y será un aporte importante en el desarrollo turístico del país, y por consiguiente, para las aspiraciones del Gobierno de aumentar el volumen de turistas que ingresen a la República Dominicana.

Rechazar la realidad de un proyecto, diez años después de su aprobación inicial, llama a suspicacia y más que eso, conduce a pensar que todo esto ha obedecido a un plan, una estrategia para proteger a quienes se creen dueños, amos y señores del Este. No parece otra cosa.

Y más sospecho resulta saber que quienes hoy se oponen al Hotel Moon Palace inicialmente habían aprobado la iniciativa, durante todos los procesos institucionales por los que requiere pasar una obra de esa naturaleza.

Una vista pública que auspició el Ministerio de Turismo debió ser el escenario natural para realizar cualquier objeción, pero los que hoy quieren boicotear, estuvieron allí, no vieron nada irregular, o al menos no lo hicieron saber en ese momento.

En definitiva, el país necesita generar bienestar y progreso, producir empleos y combatir el ocio. No hay mejor forma de enfrentar la delincuencia que atacar la vagancia, y en ese aspecto el nuevo proyecto turístico también ofrece hacer aportes.

El bienestar colectivo, el crecimiento de Macao, la productividad de la provincia La Altagracia y el aporte al Producto Interno Bruto del país, son primarios, y por tanto deben de estar por encima de cualquier interés individual. Es no está en discusión.

Las bondades del Moon Palace están a la vista. Sus detractores tienen el desafío de demostrar lo contrario, y más que eso, convencer.

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