Tomografía computarizada de haz cónico como herramienta en odontología

Por Pamela Montero miércoles 21 de junio, 2017

La radiología es la especialidad de la medicina que se encarga de producir imágenes del cuerpo mediante agentes físicos con la finalidad de obtener información sobre lo que no vemos clínicamente.

Con los avances en el área de odontología podemos detectar enfermedades en primeros estadios, un examen odontológico rutinario nos puede conceder información relevante sobre la salud general de un paciente que fue a realizarse una evaluación o una profilaxis dental, esto es solo clínicamente, si nos vamos un poco más allá, con el uso de la nueva tecnología empleada en la odontología como es la Tomografía Computarizada de Haz Cónico (TCHC) que llega a finales de los años 90 con la finalidad de estudiar y tratar con más profundidad las afecciones de nuestros pacientes obteniendo escáneres tridimensionales con menor dosis de radiación. Siendo este un estudio de imagen relativamente nuevo, se ha caracterizado por el auge que ha tenido en el área odontológica.

El rápido avance de esta nueva técnica está consiguiendo un resultado satisfactorio y consiguiendo implantarse en el área odontológica y medica como la otorrinolaringología, la cual utiliza esta nueva tecnología para el estudio de los senos paranasales, vías áreas y en el tratamiento de la apnea obstructiva del sueño calculando en tres dimensiones el espacio de la vía aérea y el grado de constricción que presente.

Se puede considerar que la TCHC es un estudio imprescindible para el odontólogo y ha llegado para revolucionar la odontología con la obtención de imágenes tridimensionales del esqueleto maxilofacial, a través de ella podemos dar diagnóstico más certeros para el paciente siendo beneficiada todas las áreas odontológicas.

Entre las ventajas que presenta esta técnica, está el tipo de resolución sub-milimétrica de alta calidad diagnostica, como también menor grado de distorsión, el tiempo de escaneado más corto, disminución de la dosis de radiación que según estudios reduce hasta 15 veces la cantidad de radiación emitida que la tomografía convencional, posee software y herramientas de fácil manejo, y por último, nos otorgan un cambio dinámico en la reconstrucción 3D que puede servir de ayuda para concientizar al paciente.

Así mismo, cabe mencionar que la TCHC tiene sus desventajas y entre ellas está el alto costo, la presencia de artefactos y no identificación de tejidos blandos (solo la superficie). Esta técnica es una herramienta que deberá conocerse en el área odontológica y médica para saber elegir o complementar estudios imageneológicos.

Por la Dra. Pamela Montero

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