“The Beguiled”: Mujeres al borde de la locura

Por Yasser Medina viernes 27 de octubre, 2017

EL NUEVO DIARIO.- En estos días, el cine de la directora Sofía Coppola está atravesando una fase en la que cada vez sus personajes femeninos tienen menos brío. Para tratar de compensarlo, ha filmado una nueva película, “The Beguiled”, adaptación de la novela de Thomas P. Cullinan, que previamente había sido llevada al cine por Don Siegel en 1971. Pero ha vuelto a meter la pata con una película en la que arregla la fábula gótica de unas ninfas que viven en un bosque sureño sedientas por devorar la carne de un soldado infeliz.

En la película de Coppola vemos un despliegue estético de planos hermosos, presentado por un adecuado estilo naturalista en los exteriores del boscaje y uno barroquista en los interiores de la mansión; pero eso no me sirve para nada si no hay intensidad dramática. La efigie psicológica de las tres edades de la mujer y el pobre hombre sacrificado se siente cansina, empalagosa, levemente blanda. No me ha provocado ni una sola reacción emocional.

La historia, ambientada durante la guerra civil estadounidense, comienza en el sur del país, donde un cabo confederado, John McBurney (Colin Farrell), se halla tirado en el pasto gravemente herido. La realidad es que ha huido de los horrores de la contienda. Por suerte, recibe ayuda de Amy (Oona Laurence), una niña que recoge setas para las jóvenes de la escuela femenina a la que pertenece.

En el instituto, John se refugia bajo el cuidado de la institutriz, Martha Farnsworth (Nicole Kidman), y de sus otras alumnas, Edwina Morrow (Kirsten Dunst) y Alicia (Elle Fanning). Se recupera, acomodado como si estuviera en un hotel de lujo. Y se enamora de Edwina. Pero pronto se da cuenta de que se encuentra en el internado de unas mujeres que han sido afectadas por el pasado y por la represión sexual.

La austeridad sexual de tres de las mujeres es el pilar de la narración en la que se involucra John, quien como protagonista está bien interpretado por Farrell. Una de las razones por la que se queda es por el sentimiento mutuo que tiene hacia Edwina, quien probablemente perdió a su esposo durante la guerra. También por el triángulo que surge entre él, Alicia y la señora Martha. Los celos, la obsesión y el rechazo acaban por sumergir a John en una tragedia que se demora por la lentitud del ritmo de la trama.

El pecado de Coppola es que solo se concentra en el aburrido cuento gótico de políticas de género, adornado con bellos paisajes y una iluminación [mayormente] en contraluz para distraernos del hecho de que los personajes no tienen tanto desarrollo. Apenas conocemos el pasado de John, Edwina y doña Martha. Y la información que sostiene sus acciones no es suficiente, pues el camino que toman se vuelve previsible una vez que los conflictos de los personajes dentro de la casa apuntan a que es así.

Una interpretación más macabra es la idea feminista de que las mujeres han construido un mundo en el que solo necesitan a los hombres para satisfacer sus placeres carnales. Son mujeres inmaculadas, sexualmente independientes. Y el simbolismo se proyecta en la mayoría de las escenas de Alicia, Edwina, Martha y las otras niñas, en las que visten de blanco, el color de la pureza y de la inocencia.

La señorita Coppola ofrece una película poco seductora, reforzada por la proeza visual, pero empobrecida por el argumento de unos personajes patéticos que se olvidan desde que ruedan los créditos. Desperdicia las actuaciones secundarias de Kidman y Dunst. Decora la puesta en escena con elegancia, pero narra poco. La falta de contundencia se traga la ambigüedad del melodrama de las mujeres al borde de la locura.

 

Ficha técnica

Año: 2017

Duración: 1 hr 33 min

País: Estados Unidos

Director: Sofia Coppola

Guion: Sofia Coppola

Música: Phoenix

Fotografía: Philippe Le Sourd

Reparto: Colin Farrell, Nicole Kidman, Kirsten Dunst, Elle Fanning

Calificación: 6/10

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