Tensión en el Estrecho de Taiwán…

Por José Flández

Luego de la rendición de Japón en 1945, la República de China, que había derrocado a la Dinastía Qing en 1911, tomó el control de Taiwán en nombre de los aliados en la Segunda Guerra Mundial. Al reanudarse la Guerra Civil, el gobierno nacionalista dirigido por el Kuomintang, fue derrotado por el Partido Comunista Chino, por lo que este, dirigido por Chang Kai-shek, fue instalado en dicha isla, conocida también como «Formosa» en 1949, tras su fuga del continente.

En estos momentos, La República China, (Taiwán), está al borde de ser atacada y eventualmente ocupada por el Ejército Rojo de la República Popular China. Naves marítimas y aéreas fueron vistas navegando y volando sobre las aguas del Estrecho de Taiwán.

Al mismo tiempo, el ejercito chino anunció haber llevado una patrulla a dicho estrecho, como modo de «preparación para la guerra», en respuesta a la visita reciente de congresistas norteamericanos quienes llegaron a la isla que es reivindicada como parte «inalienable» del territorio de la República Popular China.

El martes pasado un buque de guerra de Estados Unidos volvió a transitar por el Estrecho de Taiwán en lo que califico como una actividad rutinaria, lo que China consideró una provocación advirtiendo que el hecho «es como jugar con fuego», mientras la marina de Estados Unidos alega que su destructor de misiles guiados USS Milius, solo realizó «un tránsito rutinario a través de aguas internacionales».

Estados Unidos había roto relaciones diplomáticas con la isla en 1979, por cuestiones de geopolítica, estableciendo relaciones plenas con China continental, aunque nunca dejó de tener estrechas relaciones informales de amistad y cooperación, siendo desde 1950 su mayor proveedor de armamentos, debido a que el Congreso estadounidense aprobó el suministro de armas a Taiwán para su autodefensa.

En 2019, el presidente de la República Popular China, Xi Jinping afirmó que no renunciará a la fuerza para recuperar Taiwán, advirtiendo a Washington que «no juegue con fuego» tras la venta de un cargamento de armas a Taiwán. Más tarde en el 2020, la presidenta de Taiwán, Tsain Ing-wen declaró que Taiwán es un país.

Es evidente y por tanto alarmante, que la situación en dicha zona del mundo es extremadamente volátil, al poner en peligro la paz con un eventual posible enfrentamiento entre dos de las mayores potencias militares y económicas del planeta.

En mi opinión, China continental debería respetar la soberanía de la isla, pues cuenta con un gobierno tan legítimo como el suyo, debido a que ambas naciones surgieron fruto de una guerra civil y una de las partes estableció su dominio en un sitio determinado y echó raíces institucionales que tanto Taiwán como la China continental reclaman inviolables. En este caso el prepotente agresor comunista debe abstenerse de intervenir una nación próspera y soberana, que desea vivir en paz. 

Por José Flández

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