Temer retira fuerzas militares de las calles de Brasilia tras críticas de exceso

Por Associated Press jueves 25 de mayo, 2017

EL NUEVO DIARIO, BRASILIA (AP) — El presidente Michel Temer rescindió el jueves su orden de desplegar fuerzas militares en las calles de Brasilia después de enfrentar críticas de que la medida era excesiva y meramente un esfuerzo por mantenerse en el poder tras las crecientes exhortaciones para que renuncie.

En un decreto publicado en el Diario Oficial, Temer revocó la orden emitida un día antes, “tomando en cuenta el cese en los actos de destrucción y violencia y el subsecuente restablecimiento de la ley y el orden”. El jueves por la tarde los soldados empezaron a abandonar las calles de la capital, indicó el Ministerio de Defensa.

Las tropas fueron emplazadas el miércoles por la noche tras una jornada de choques entre la policía y manifestantes que exigen la destitución de Temer, quien enfrenta acusaciones de corrupción. Surgieron incendios en dos ministerios y varias dependencias fueron evacuadas. Algunas personas provocaron destrozos en edificios del gobierno y prendieron hogueras en las calles.

Mientras tanto, imágenes en la prensa parecían mostrar a los agentes de la policía mientras disparaban sus armas, y la Secretaría de Seguridad Pública inició una investigación.

Se registraron 49 heridos, uno de ellos por herida de bala. Esa persona recibió un disparo en la mandíbula y se encontraba grave el jueves por la noche, indicó la Secretaría de Salud.

La popularidad de Temer está en caída libre desde que asumió la presidencia hace poco más de un año tras el juicio político y destitución de su predecesora Dilma Rousseff. Algunos brasileños lo consideran ilegítimo por la forma como llegó al poder, y sus proyectos de reformas económicas con recortes presupuestarios, flexibilización de las leyes laborales y reducción de las pensiones lo han hecho aún más impopular. Además, varios de sus colaboradores han sido vinculados con una enorme pesquisa por un escándalo de corrupción conocida como Operación Auto Lavado.

Ahora, como parte de esa investigación Temer enfrenta acusaciones de que respaldó el pago de un soborno a un exlegislador que está encarcelado por corrupción. El Supremo Tribunal Federal investiga al mandatario por presunta obstrucción de la justicia y participación pasiva en la corrupción al conocerse una grabación de audio en la que parece aprobar el soborno. Temer rechaza todas las acusaciones.

Muchos brasileños quieren su salida como sea: que renuncie o sea sometido a juicio político. Los reclamos se han multiplicado desde la difusión del audio, hasta el punto de que 45.000 personas salieron el miércoles a protestar a las calles.

En el Congreso, legisladores de la oposición han presentado varias solicitudes para que sea sometido a un juicio político. El Colegio de Abogados interpuso el jueves un pedido similar, lo que tiene gran peso simbólico dado el hecho de que es una institución apartidista.

El uso de soldados en la capital es un tema particularmente polémico en Brasil, donde despierta recuerdos de la represión desatada por la dictadura militar de 1964 a 1985. Las imágenes de los soldados mientras patrullaban las calles reforzaron la impresión de que Temer está perdiendo el control de la crisis e incrementaron la presión sobre él.

El mandatario dijo que la decisión fue necesaria para restaurar el orden y que él tenía autoridad para tomarla.

El jueves por la noche publicó un video en las redes sociales con el fin de asegurarles a los brasileños que el gobierno continúa trabajando a pesar de la agitación, y menciona una serie de medidas que el Congreso aprobó esta semana.

“Brasil no se detuvo ni se detendrá”, afirmó en un breve mensaje. “Las manifestaciones ocurrieron con excesos, pero los diputados y los senadores siguieron trabajando por Brasil”.

A algunos observadores les preocupa que, si Temer no logra conservar el puesto, la continua crisis política hará que el gobierno opere con dificultad e incluso se paralice justo en momentos en que el país intenta sacar a la economía de una profunda recesión.