Temer inaugura proyecto bandera de Lula y dice que la obra “no tiene padres”

Por El Nuevo Diario viernes 10 de marzo, 2017

EL NUEVO DIARIO, BRASILIA.- El presidente brasileño, Michel Temer, inauguró hoy uno de los tramos del trasvase del río San Francisco, una obra iniciada y adoptada por el exmandatario Luiz Inácio Lula da Silva, y sostuvo que esa obra "no tiene padres", pues pertenece a "todos los brasileños".

Temer se desplazó hoy desde Brasilia hasta Monteiro, a 1.500 kilómetros de la capital, donde abrió las compuertas de uno de los canales del monumental proyecto que llevará agua desde la zona central del país hasta la árida y empobrecida región noreste, y beneficiará directamente a cerca de 13 millones de personas.

El presidente fue recibido con protestas por un pequeño grupo de estudiantes, que gritaron "Fuera Temer" y le tildaron de "golpista", calificativo acuñado por el Partido de los Trabajadores (PT), de Lula y al que pertenece la expresidenta Dilma Rousseff, destituida en agosto pasado y sustituida por el actual gobernante.

Temer hizo caso omiso de la manifestación, que fue aplacada por los aplausos de otros asistentes, y en su discurso afirmó que no reclama la "paternidad" de esas obras, que "son para todos" los brasileños.

"La paternidad es del pueblo, de quien paga los impuestos y así permite que esta y otras obras se hagan realidad", declaró en clara alusión a Lula, quien sí incluye el proyecto entre los legados de su gestión.

En los últimos días, Lula ha usado sus perfiles en redes sociales para recordar que fue él quien decidió iniciar ese proyecto, que se discutía desde fines del siglo XIX, y que en su opinión no había sido encarado antes porque "no interesaba a la elite gobernante".

El expresidente (2003-2010), quien enfrenta serios problemas en la justicia y responde a cinco causas penales por supuesta corrupción, baraja aún así la posibilidad de volver a postular a la Presidencia en las elecciones previstas para octubre del próximo año.

Las obras en el río San Francisco comenzaron en 2007, durante la gestión de Lula, pero aún no han sido totalmente concluidas y sus costes han ido creciendo con los años.

El proyecto fue calificado por Lula en la época como el inicio de una "revolución" para la empobrecida región noreste del país, en la que él nació y que abandonó con su familia aún siendo un niño para "no morir de hambre", como dice siempre que recuerda su infancia.

En su momento, se calculó que costaría 5.000 millones de reales (unos 1.577 millones de dólares hoy) y que sería concluido en unos cuatro años, pero los sucesivos atrasos han elevado ese presupuesto hasta 8.300 millones de reales (2.618 millones de dólares).

El proyecto contempla la construcción de 720 kilómetros de canales para llevar agua a una extensa, árida y deprimida región que sufre agudas y persistentes sequías.

El río San Francisco es el tercero más caudaloso del país, discurre por unos 3.000 kilómetros y las obras para el trasvase fueron resistidas por campesinos y pescadores que viven en sus márgenes y han denunciado el posible impacto ambiental del proyecto, con apoyo de organizaciones ecologistas.

Apple Store Google Play
Continuar