Temen hambruna en Nicaragua por crecida de río fronterizo con Honduras

Por EFE jueves 8 de abril, 2021

EL NUEVO DIARIO, MANAGUA.- Una inusual crecida del río Coco, que sirve de frontera entre Nicaragua y Honduras, podría provocar hambruna en territorio nicaragüense debido a los daños causados en las plantaciones de la ribera sur, donde ya habían impactado los huracanes Eta e Iota en noviembre pasado, informó este jueves un líder religioso de la zona.

“Me dijeron que puede venir un período de hambruna muy fuerte a causa de la crecida. Decidí mandar un equipo de gente a revisar esa información (río abajo), y confirmé que viene mucha hambruna, porque estábamos esperando la primera cosecha”, dijo a Efe el párroco Rodolfo French, vía telefónica, desde el municipio de Waspam, en el Caribe norte de Nicaragua.

El sacerdote, cuyas gestiones evitaron una situación de hambre tras el paso de los huracanes en la zona, dijo desconocer la cantidad de habitantes que podría enfrentar hambruna, pero habló de “centenares de personas”, muchas de ellas de la etnia miskita.

French explicó que el desborde del río tomó descuidados a los agricultores porque ocurrió en la época seca del año, cuando el caudal está en mínimos y no supera su nivel promedio.

“En estos meses, como no llueve, ellos aprovechan para sembrar un poco cerca de la orilla, incluso lloviendo poco el río se mantenía, pero hubo una lluvia continua desde el sábado, domingo, lunes y martes, que trajo como consecuencia la crecida del río, no a niveles desbordantes, pero no es normal en verano, la pérdida es incalculable”, explicó el padre.

En un video compartido por teléfono, una familia de miskitos mostró los estragos. “Está toda la milpa podrida, la semilla seca, estamos preocupados por nuestros hijos, se aproxima una hambruna porque todas las familias han perdido sus cosechas”, dijeron dos de sus integrantes.

Waspan, un municipio de la Región Autónoma Caribe Norte (RACN), la zona más aislada y pobre de Nicaragua, no sufrió daños de infraestructura importantes con el paso devastador de Eta e Iota, pero perdió sus cultivos con la crecida del río Coco, uno de los más caudalosos de Centroamérica.

“Teníamos esperanzas de que este año la gente cultivara bastante frijoles, porque hemos ayudado bastante con semillas de frijoles de calidad, seleccionadas, pero nos ha sorprendido la crecida del río”, insistió el sacerdote.

Hasta ahora las autoridades gubernamentales no se han pronunciado por la situación.

French afirmó que los efectos de los huracanes todavía se observan en la falta de alimentos, pero que han sido superados con el aporte de donantes y colaboradores.