Tecnócratas Buenos no se Ven en el Estado Dominicano Hoy

Por Francisco Rafael Guzmán viernes 14 de febrero, 2020

Cuando trascurrían los nefastos, infaustos y aciagos últimos años de la década de 1980, el autor de este artículo visitó a una persona amiga (por lo menos en aquel entonces) que actualmente es un alto funcionario del presidente Danilo Medina. La identidad de esa persona no la va a revelar el autor de este escrito. La conversación giró en torno a la situación del país, en el ambiente de la UASD se hablaba de un posible golpe de Estado al presidente de La República Joaquín Amparo Balaguer Ricardo, ante el estado físico de este. Mi interlocutor me dijo que no creía que esto se produjera, y agregó que llegó a barajarse la hipótesis de darle el golpe de Estado y que hubo la propuesta de Jacinto Peynado fuera el que lo reemplazara, una vez que se consumara el mismo. Dicha persona llegó a decirme: “Si es que estoy interpretando bien, la clase dominante lo que está buscando es un liderazgo tecnocrático”.

En un programa de televisión pasaron una cinta con una entrevista de Peña Gómez, poco después de su muerte, apenas días antes de las elecciones municipales y congresuales de 1998, en ella el líder  más emblemático  en los últimos tiempos y el más carismático  de todos los tiempos en el país dijo que el siglo XXI no sería el siglo de los grandes liderazgos carismáticos si no el de los liderazgos tecnocráticos. En parte, Peña estaba en lo cierto, porque al comenzarse el siglo actual pocos grandes carismas quedaban; el gran carisma de Fidel quedaba y Bill Clinton  fue carismático, también aquí en cierto modo Hipólito impresionaba un poco a sus seguidores. Sin embargo, pese al avance tecnológico y el proceso progresivo de secularización del Estado, en un mundo con tantos problemas, entre ellos uno de vida o muerte como el desastre ecológico, parece que necesitamos de los líderes mesiánicos que impresionen mucho a las gentes pero que a la vez estén dotados de una gran capacidad racional y que crean en el ejercicio de la democracia con la participación de la ciudadanía en toma de decisiones en las acciones.

Quienes dirigen el Estado dominicano y la mayoría de los gobiernos en el mundo de hoy no son el mejor ejemplo de lo que debe ser la tecnocracia. El cieno de la corrupción, palabra esta última que tuvo su origen en la biología y significa en esta ciencia descomposición de la carne o del tejido muscular de los animales, les deja a los funcionarios que pasan por la carrera administrativa una mácula que es una suerte de impronta o marca indeleble como el estigma que pone el albéitar o veterinario en los animales enfermos. Ese desorden cuenta con la aquiescencia del capital financiero que es el gran beneficiario del modelo neoliberal, siendo la burguesía financiera la fracción hegemónica de la clase burguesa y la gran beneficiaria del modelo neoliberal, mientras la inflación arropa y sumerge en la indigencia a grandes sectores de la población. El Banco Popular, el gran  pionero de la banca privada de capital criollo en el país, ha hecho su agosto, sus activos, según informaciones aparecidas en la prensa, son de varios más de 400,000 millones de pesos. ¿A qué se debe tanta fortuna? Nadie piense que de continuar el modelo neoliberal vamos a tener justicia.

¿Qué haremos con unos futuros alcaldes hablando de turismo y de cultura? En primer lugar, ya el turismo ha crecido bastante en el país, el turismo genera empleos poco remunerados. Por otro lado, no estamos produciendo tanto en la agropecuaria como para pretender expandir mucho más el turismo. Otra cosa es que se quiera pagarle a un grupo empresarial que apadrine sus campañas y que ese grupo se beneficie de la explotación del litoral de La Capital.  ¿Tanto turismo para qué si no producimos lo suficiente para sostenerlo? Lo que podemos estar seguros es que si no se toman medidas vamos a dañar nuestras playas expandiendo mucho el turismo.  Este país no puede depender solo del turismo y no puede recibir 10, 000,000 de turistas al año.

Sensato es un artículo o reportaje de Altagracia Paulino en el periódico Hoy de hoy, sobre un debate que fue convocado para discutir sobre la seguridad ciudadana, los ruidos de las guaguas anunciadoras, el que hacen los fieles de algunas denominaciones evangélicas y la música de los colmadones que molestan en horas altas de las noches a la ciudadanía con la contaminación acústica, que se pretendió hacer el 30 de enero del presente año (hace apenas 14 días), con la participación de casi 300 delegadas, para debatir la solución a esos problemas con los candidatos a cargos municipales, ya que muchos vecinos no pueden dormir. Los convocantes se llevaron el desplante de casi todos los candidatos a alcaldes y regidores convocados. En un artículo anterior, el autor se refirió a un problema de la urbanización Tropical del Oeste, con relación al problema de los ruidos.

Estos problemas, al igual que lo de la seguridad social y los fondos de pensión que privatizados solo sirve para enriquecerse un grupito, al igual que la contaminación por la polución con la importación de tantos vehículos de motor y los plásticos (la proliferación de estos  últimos lo que puede es aumentar con la expansión del turismo), quien mayor atención debería prestarle es el presidente de La República.

Según el artículo o reportaje: “La mayoría fueron mujeres, integrantes de la Asociación de Comités de Amas de Casa, organizaciones de Consumidores y otras de la sociedad civil de Villa Juana, Villa Consuelo, Ensanche Luperón, Villa María, Villas agrícolas, Ensanche Espaillat, Capotillo, Gualey, las Cañitas, Villa Francisca, La Fe, y San Carlos entre otros sectores del Distrito Nacional.”

Los(as) convocantes se reunirían en algún lugar de la parte alta de la ciudad de Santo Domingo donde se le entregaría un documento a los candidatos o a las candidatas, el artículo no especifica en cual lugar se hizo. Sólo acudió la actual regidora y candidata a volver a hacerlo Leonor Lantigua, quien representa a Villa Juana, la cual se llevó una ovación de los asistentes. ¿Cuántos son los buenos técnicos que tienen las alcaldías, el congreso y el poder ejecutivo? No abundan, abundan más los politiqueros. Si así fuera no hubiesen llamado a Balaguer padre de la democracia, porque él no fue ningún padre de la democracia, más bien fue un fiel discípulo y pupilo de Trujillo, el hombre que gobernó al país bajo un reino del terror donde el miedo era un estado de conciencia social de casi toda la ciudadanía durante 31 años.

Por Francisco Rafael Guzmán Fernández

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