Taxista chileno reclama indemnización a Argentina por confundirlo con narco

Por EFE lunes 13 de febrero, 2017

EL NUEVO DIARIO, Buenos Aires, 13 feb (EFE).- Un taxista chileno reclama al Estado argentino un millón de dólares en reparación por los 17 días que permaneció detenido el año pasado como presunto narcotraficante, después de que la Gendarmería lo encarcelara al considerar por error que el champú que transportaba en su vehículo era cocaína líquida.

Según explicó César R.C., de 46 años, en una entrevista con el diario Clarín, se puso en contacto hace unos días con integrantes del Ministerio de Seguridad para comunicarles el millonario reclamo y no descartó presentar una denuncia ante los tribunales internacionales si no obtiene una respuesta de la cartera.

El taxista, quien pasó 17 días detenido en la provincia oeste de Neuquén, asegura que tras el incidente la empresa en la que trabajaba lo despidió y tuvo que vender dos de los tres coches que había comprado a crédito, por lo que ahora mantiene una deuda con el banco de unos 17 millones de pesos chilenos (más de 25.000 dólares).

"Me arruinaron", asegura César R.C a Clarín, antes de clarificar que nunca antes había estado preso ni se había enfrentado a ningún "problema judicial".

La detención se produjo el 22 de marzo del año pasado, cuando el taxista se disponía a cruzar la frontera entre Chile y Argentina por el paso internacional de Pino Hachado, donde lo detuvieron los gendarmes para efectuar una revisión rutinaria de su vehículo.

Durante la inspección, los agentes encontraron un paquete con 11 envases de un litro de capacidad que identificaron como cocaína líquida, aunque el implicado insistió en numerosas ocasiones en que el material era champú que transportaba hasta un spa de Argentina.

Según relató, el balneario de la ciudad de Temuco había adquirido 11 litros de champú y otros artículos de belleza a través del sitio de compras en línea MercadoLibre y lo había contratado a él para llevar el paquete desde una terminal de autobús cercana, donde la empresa había depositado el envío, hasta el spa.

No obstante, la Gendarmería lo detuvo en un calabozo en el que permaneció hasta que una jueza de Neuquén ordenó una contraprueba que resultó negativa y excarceló al taxista, quien denunció que la Gendarmería incluso le había pinchado el teléfono y había inspeccionado su domicilio durante su cautiverio.

"Ya he esperado bastante. Es hora de que me den lo que me corresponde", afirma a Clarín el taxista, quien asegura que no recibió respuesta del Ministerio y que no duda en presentar una denuncia ante los tribunales internacionales para que lo compensen por la confusión y los inconvenientes posteriores. EFE