Tasación inmobiliaria y rentabilidad de la inversión

Por Joan Feliz

En el imaginario colectivo existe un mito qué dice: “lo mejor es invertir en inmuebles”, reconociendo que “eso solo coge valor y no baja de precio” Podría ser que en algunas ocasiones funcione de ese modo, pero en la gran mayoría de los casos este dicho se encuentra muy lejos de la verdad.

En nuestro país, y sobre todo en la Ciudad de Santo Domingo, el desarrollo inmobiliario crece de una manera tan consistente que le pone un límite a la rentabilidad de cualquier inmueble que en teoría podría  incrementar su valor,  pero realmente en la práctica no se ajusta con el precio de mercado.

Como ejemplo está el de una persona que adquiera un inmueble en un sector clase media de la ciudad (Bella Vista, Evaristo, Paraíso ) en un precio de US$ 170,000; al cabo de 4  o 5 años  alrededor de ese inmueble hay dos o tres Torres nuevas que inmediatamente afectan de manera negativa el valor de su inmueble, que ya pasa a ser una estructura vieja al lado de esa nueva, construida con fachadas más modernas, con métodos de construcción más modernos y con una más novedosa distribución del espacio.  A partir de ahí son esas nuevas edificaciones las que dictan el valor del mercado.

Y obviamente a la hora de desmitificar está creencia no podemos olvidar el hecho de que a diferencia de los solares, los inmuebles edificados tienen una pérdida anual que es el costo de la depreciación de la construcción por el uso.

Llegado a este punto es donde la tasación inmobiliaria se convierte en el principal aliado del inversionista inmobiliario, ya que uno de los primeros pasos de este mercado, es saber el costo real y actualizado de lo que se está vendiendo.

La tasación o informe de valoración, que es un documento que suscribe un profesional denominado tasador, es un informe detallado con el objetivo de establecer el valor de un bien inmueble tomando en cuenta criterios ya establecidos, cómo son: costo de la construcción basado en los materiales de terminación, costo de depreciación, costo de reposición, valor de los terreno basado en la localización del inmueble, así como la deseabilidad del mismo conforme a la zona, entre otros factores.

Esta herramienta científica se encarga de sugerir de manera imparcial el costo ideal de mercado para esa propiedad sin deseos personales, sin nostalgias familiares, simplemente el precio técnico.

Y qué más demostración que la tasación, la cual es un proceso principal e indispensable a la hora de buscar cualquier financiamiento en cualquier entidad bancaria donde la apreciación de este tasador es la única admitida más allá de la opinión del comprador, inclusive del corredor o vendedor  de la misma entidad.

En conclusión: La tasación es una herramienta científica que sirve de termómetro para medir la rentabilidad de la inversión inmobiliaria, inclusive se recomienda realizar actualizaciones  cada 2 años, esto facilita aún más conocer el precio ideal de mercado y ayuda a una más rápida venta.  Ya que un inmueble en venta por mucho tiempo se convierte en un gasto que ve bajar poco a poco la ganancia del propietario. Un Inmueble que no se vende en seis meses significa que su precio está fuera de mercado.

Por Joan Feliz

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