¿Táctica dilatoria gubernamental no aplicación de las pruebas?

Por José Peña Santana

Hemos escuchado en el día de hoy al ministro de Salud Pública, anunciar que a partir de la próxima semana aumentará considerablemente la aplicación de las pruebas a los ciudadanos con síntomas de Covid-19, y que partiendo de ahí se verá como varía el comportamiento de los afectados con el virus.

En el gobierno se nota a simple vista una disparidad de criterio entre los miembros de la comisión de alto nivel y el Ministro de Salud Pública, que coincide  en lo que plantea este último a las diez de la mañana de cada día, en rueda de prensa y, en la tarde, en un documento que lee al país el Ministro de la Presidencia, le contradice o desautoriza sin ningún reparo, lo que me hace entender que no hay una línea clara entre todos los funcionarios, respecto a lo que busca real y efectivamente el gobernante de turno, de esta desgracia que azota el mundo y de manera muy directa a nuestra pequeña nación.

En los corrillos, mentideros y redes sociales se especula con opiniones que de ser ciertas no se corresponde con el comportamiento y actitud que deba revestir a un estadista, un demócrata ni a ningún ciudadano que su país le haya honrado el beneficio de elegirle dos veces consecutivas democráticamente como su presidente de la República.

Señalan esos comentarios de marras que el presidente Danilo Medina y su equipo de la más íntima confianza, donde no está incluido el ministro de Salud Pública, que el propósito ulterior del gobernante, y por lo que tácticamente han retardado la aplicación de las pruebas, en un país de poco más de diez millones de habitantes y solo se han aplicado diez mil prueba, y se anuncia a diario un subregistro de los fallecidos, lo que pretende es, que acercado más el mes de agosto, sacar la realidad del registro de fallecidos, aplicar masivamente las pruebas,  que sin dudas aterrorizaría aún más de lo que está hoy la población y entonces sí, convocaría las otras fuerzas políticas, la sociedad civil y los poderes fácticos de la nación y haría el planteamiento de lo que realmente mueve su comportamiento frente a esta pandemia que nos perturba  a todos.

Son cosas que en mentes de personas clínicamente sanas no debía pasar ni de refilón en este momento aciago, sin embargo, es un secreto a voces: Que el presidente Danilo Medina, pondrá en la mesa de discusión la imposibilidad de celebrar elecciones presidenciales antes del 16 de agosto y por tanto, habría que convocar la Asamblea Nacional Revisora para promulgar una reforma Constitucional que prolongue el mandato presidencial y congresional, que se fijen elecciones para el año 2021 y que se habilite al presidente Medina para que pueda optar en otro período por la presidencia de la República.  No lo puedo creer, me esfuerzo por dudarlo, pero las gentes no paran con el susurro. ¿Se juega a la salud de un pueblo por una ambición desmedida de poder? Dios tenga misericordia de este país.

 

 

 

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