Sugieren fortificar arroz como solución contra anemia y desnutrición

Por viernes 12 de agosto, 2016

EL NUEVO DIARIO, SANTO DOMINGO.- La implementación de un proyecto para fortificar con micronutrientes el arroz, contribuiría a la erradicación de la anemia y desnutrición, a juicio de expertos de ocho naciones que se reunieron aquí para analizar su viabilidad, compartir las experiencias adquiridas y analizar las tecnologías disponibles actualmente para el proceso.

Los exponentes, reunidos en el Primer Evento para la Promoción de la Fortificación del Arroz en América Latina y el Caribe, destacaron la importancia de esta técnica, con la cual se suplirían las deficiencias de vitamina A, D, B12, zinc y folatos, entre otros, contribuyendo a reducir la mortalidad infantil.

El evento fue auspiciado por la Vicepresidencia de la República, el programa Progresando con Solidaridad (Prosoli), el Ministerio de Salud y el Programa Mundial de Alimentos (PMA).

En el discurso de apertura del foro, la Vicepresidenta Margarita Cedeño destacó que la fortificación del arroz es una estrategia vital para hacer más eficiente la lucha contra el hambre y la desnutrición.

Las ponencias

Al abordar el tema Situación de los micronutrientes en América Latina y el Caribe, Daniel López Romaña, del Instituto de Investigación Nutricional de Perú, dijo que los micronutrientes tienen gran incidencia en casi todas las metas globales establecidas en los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS) y que por cada dólar invertido en el renglón de nutrición se reciben de retorno entre ocho y 138 dólares.

Agregó que uno de los principales problemas que se enfrentan en la región es la falta de datos para evaluar y redefinir las políticas y programas que entregan micronutrientes, informar a las comunidades respecto a los beneficios, e implementar otras estrategias complementarias que permitan cerrar esa brecha.

De su lado, Gerardo Zamora, de la Organización Mundial de la Salud (OMS), quien trató el tema Estrategias para la prevención de deficiencias de micronutrientes con énfasis en la fortificación del arroz, manifestó que el papel de la OMS es establecer las directrices en la que sugiere a los países las guías generales a tomar en cuenta en los programas de fortificación, y en el caso del arroz, dicha directriz estará lista próximamente.

Asimismo, Omar Dary, de la Agencia de los Estados Unidos para el Desarrollo Internacional (USAID), saludo que en el país exista la voluntad y condiciones para establecer programas de fortificación de arroz, y se refirió a los factores que contribuyen al deterioro de la salud, como la falta de ejercicio, la mala dieta, alcohol y uso del tabaco y niños con bajo peso. Destacó que en América Latina el arroz es el mejor vehículo para mejorar la nutrición por su alto consumo y la facilidad para fortificarlo.

Durante el seminario también habló Stephen Vosti, profesor del departamento de Agricultura y Recursos Económicos de la Universidad de California, quien instó a definir los grupos a beneficiar, cómo se harán las intervenciones, los monitoreos, las consecuencias de establecer los programas en materia de costos y beneficios nutricionales, entre otros.

Expresó que a medida que los programas llegan a mayor escala, se hacen más baratos, y hablo de la experiencia de proyectos de nutrición de este tipo en Camerún y Bangladesh, donde la fortificación de arroz ha sido muy importante para mejorar sus condiciones nutricionales.

De su lado, Helena Pachón, de Food Fortification Iniciative, trató Las Evidencias, situación actual y desafíos en la fortificación de alimentos. Aseguró que la fortificación del arroz puede producir un impacto importante en la salud, sobre todo como solución a la deficiencia de hierro, mientras que se necesitan más estudios para otros nutrientes.

En el evento también se habló de las políticas públicas que apoyan la fortificación de alimentos en Latinoamérica, tema que estuvo a cargo de Ana Victoria Román y Mónica Guamuch, del Instituto de Nutrición de Centro América y Panamá (INCAP), quienes abordaron el marco legal, y los tipos de fortificación: masiva, voluntaria y obligatoria.

Además, los expertos debatieron el tema de la tecnología para la fortificación del arroz, que estuvo a cargo de los empresarios Héctor Cori, de Nutricional Products, quien señaló que entre las técnicas que se usan figura el parbolizado, espolvoreado, el recubrimiento y la extrusión. En el tema también participó el señor José Solera, de la empresa Kuruba, quien explicó sobre la técnica del arroz recubierto.

La fortificación del arroz se presenta como la estrategia más efectiva y de bajo costo para reducir las deficiencias de micronutrientes de grandes segmentos de la población, ya que tres mil millones de personas en el mundo consumen este rubro como su alimento básico.

En América Latina y el Caribe la anemia por deficiencia de hierro afecta a 22.3 millones de niños en edad preescolar y 33 millones de mujeres en edad fértil.

Asimismo, las deficiencias de zinc, yodo y las vitaminas B12, importantes para las etapas de desarrollo y crecimiento, afectan a gran parte de población, pero existen grandes brechas de información. Se estima que en la región 51 millones de personas están en riesgo de tener una ingesta de zinc inadecuada.

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