Suben a 45 los ugandeses muertos en disturbios tras el arresto de Bobi Wine

Por EFE lunes 23 de noviembre, 2020

EL NUEVO DIARIO, KAMPALA.- La Policía de Uganda confirmó este lunes al menos 45 muertos en tres días de protestas registradas la semana pasada tras el arresto del opositor y popular artista Bobi Wine, quien concurrirá a las elecciones del próximo 14 de enero contra el presidente ugandés, Yoweri Museveni, en el poder desde 1986.

“Es desafortunado que los disturbios se hayan cobrado 45 vidas, entre ellas 39 hombres y seis mujeres en el grupo de edad de 25 a 40 años”, confirmó hoy el portavoz de la Policía ugandesa, Fred Enanga, en una rueda de prensa en Kampala.

“Nuestros corazones están con todas las víctimas de las violentas protestas”, añadió Enanga, quien aseguró que existía una investigación abierta para identificar a los incitadores de los disturbios a través de “tecnología CCTV, lectores de matrículas y (sistemas de) reconocimiento facial”.

Sin embargo, según fuentes de seguridad citadas por medios locales, la mayoría de los disparos fueron realizados por agentes vestidos de paisano.

El ministro de Seguridad ugandés, el general Elly Tumwiine, dijo el pasado día 20 ante los medios en Kampala que las fuerzas de seguridad pueden abrir fuego y matar siempre que los manifestantes alcancen “cierto grado de violencia”.

Las protestas estallaron en la capital y en varios puntos del país tras el arresto el pasado día 18 en un mitin de campaña de Wine, quien fue liberado dos días después bajo fianza tras ser acusado de haber infringido las restricciones impuestas para impedir la propagación del coronavirus.

A pesar de la presencia militar y policial -y del uso de gas lacrimógeno, balas de goma y munición real por los las fuerzas del orden- centenares de personas se manifestaron en las calles, donde incendiaron barricadas para cortar el tráfico.

“Uganda debería juzgar al (presidente) Museveni en vez de a mí. Museveni debería estar en el banquillo de los acusados por haber matado a decenas de ugandeses inocentes”, reprochó el opositor el día 20, todavía en el juzgado.

“No estoy aquí por haber cometido ningún delito, sino por intentar liberar a los ugandeses de una dictadura de 34 años”, añadió.

Mientras Museveni mantiene su prestigio en algunas regiones rurales, donde muchos ugandeses lo identifican como el único líder capaz de mantener la paz en un país con un pasado convulso, Wine es una figura popular en las ciudades.

El cantante, que creció en una barriada de la capital ugandesa, usa discursos transgresores para convertir la frustración de los más pobres en votos, y no duda en calificar al presidente de “dictador”.